BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

6.5.10

L’Amérique te conseille (Nocturno de Montréal)



WARSHAW
3863 BLVD. ST-LAURENT
MERCI

(Mange l’eau. Trompe l’œil. Nocturne de Montréal.)

J’ai acheté
EPIC.TX 1.09T

J’ai donné
ARGENT 5.00

Elle m’a donné ses yeux et
REMISE 3.74

Voyez-le : tout ça se passait à
19 : 37 TM

et c’était aussi

SAMEDI 08/08/98

N’est-ce pas?

El policía se toca el arma. Yo levanto el ticket en el aire. Se van con volantazo y chirrido. Estoy limpio pero sospecho.

ROXBORO : PARTE DE DETENCIÓN DE GUY LABROOKE Y CLAUDE PENCHET

En la madrugada ocho policías entraron en el sótano e incautaron el alijo de cocaína. Diez meses más tarde morirían en el mismo immueble tres personas por sobredosis de cocaína, las tres mayores de 65 años, en el plazo de una semana. Se abrió una investigación y se descubrió que parte del alijo había sido ocultado en las cañerías, que los sacos se habían roto y que la droga se había disuelto en el agua que bebieron los tres ancianos.

Mientras la prensa se chutaba y libaba de este incidente se veían entrevistas (en la televisión) con los vecinos del 370 5ème sud Avénue, y no hacian más que hablar mierda. En general, mostraron los colmillos. Se emputaron mucho con los periodistas (ellos dijeron que no había explicación alguna). Pero el reportaje tambien aludió a un corte de agua que ya duraba tres días. Probablemente sería por eso que estaban tan cabreados. Uno dijo:

-C’était comme manger de l’eau
-Comme la manger?
-Oui. Comprends-tu?
-Ben...oui. Et après?
-Après la bouche sèche et meurt
-...
-...mais ça dure pas longtemps.

En el 1370 Rue Fréchette gastaron una broma y pusieron setas mágicas en el tanque del agua, convirtiéndolo en una tetera de tres metros de alto. Los Langelier del primero daban una fiesta hasta que se acabó el alcohól y todos los invitados se quedaron allí como uvas cortadas del racimo. Entonces una québécoise fea y cándida, paticorta, pidió un vaso de agua, y rompió asi el hielo del vacío de aquel silencio engorroso que se desangraba impune. La mayoría bebió agua del grifo (excepto Monsieur Langelier, quien debía conducir) y la fiesta continuó hasta que todos se fueron quedando detenidos en el aire paulatinamente, flipando “dans un espèce de nirvana”. Con la tropa atontada y no sabiendo que hacer, M Langelier quiso poner música. Trepó entre las figuras contorsionadas sobre la alfombra y puso un disco de música Hindú profunda. Hindú del Norte debía de ser.

Nadie se movió. Les pareció lo más acorde con lo apropriado para la mayoría. AMAGO DE DEMOCRACIA.

Tres horas más tarde, mientras M Langelier fumaba un cigarrillo por estar aburrido, Mme Langelier sonrió, se volvió absorta hacia su esposo y pronunció:

-Les canards ; tu n’vois pas les canards?



Cuando abro los ojos, preparo café rápido mientras fumo un cigarrillo y leo el periódico. Han publicado un mensaje:

“This morning I was walking along Parc Avenue near the Ultramar station, tripping on ‘shrooms, and outside of the station there were these two dogs curled up in a blanket. They were with a WAGON that has big wagon wheels and is crammed full of things. I would just like to know if somebody actually owns these dogs and wagon, or were these dogs just hauling around their own wagon at 5 am?”

Atónito, tiro el café.

-Se dice del vietnamita de mi barrio que puso una vez una bomba en Cadillac. Quizás pensaba en cuando han torturado a sus seres queridos en Vietnam, o se hartó de la persistencia de las nieves. Camina manteniendo las piernas rectas, estrechas, y nunca se cambia de ropa. No trabaja, no se lava, no habla; solamente observa, cruza la calle, escurre la mirada por su territorio.

-¿Y en que territorio estás?

-Vivo colindando con una gran prisión, nuestros jardines están divididos por una alambrada. Pero el barrio no les pertenece, porque es legítimo de los hermanos de la sombra.

-¿Cómo se comportan?

-Conocí a uno. Fumábamos un porro sentados al lado de la puerta de atrás. Un coche nos iluminó, pense que podía haber sido un coche de la policía, pero se marchó. Y despues estuve meditando: a mi me habrían distinguido porque mi piel refleja la luz. La de él, sin embargo, le arroparía en su propria sombra y le protegería con la oscuridad porque tienen la misma sangre. Así deben de ser los hermanos de la sombra cuando por la noche hacen de ella su diosa, deben escurrirse por entre las casas y los coches como aguas errantes, sigilosas.

-Pero en América no gustan de ellos.

-Se muy poco de “América”...

-¿Qué sabes de ella?

-Se de “América” que fue creada con un pincho clavado en la sien de un gran jefe Chihuáhua y que tiene una raja en la cadera de pe a pa que llaman el canal de Panamá ; también se que tienen palmeras en vez de olivos, que es el continente con la mayor importación/exportación de cocaína per cápita del planeta, y que las mujeres engordan de no parar de comer chocolatinas o que sino se mueren de hambre con sus hijos, y que en lugar de salir de casa con una mariposa en el vientre, salen con un pedazo de algodón instalado en el coño que se va impregnando y empapando de los eflúvios. ¿Y en “América” cuanto cuesta un cigarrillo suelto?





En el 19995 Rue Poincaré, en el primer piso, estan el chico del anillo y el negro que pelea con los niños de Mme Chou-chou. Los niños llevan toda la mañana jugando a tocarles la puerta y salir corriendo. El negro está hasta los cojones y se ha puesto a gritar:

-C’est qui!? C’est qui!?

Al otro lado de la puerta, el casero ha detectado el olor a marihuana y sonríe mirando a su alrededor mientras adentro el negro se está desgañitando a base de preguntarle el nombre. Dice bajito:

-C’est Arnoldo...il y a un message au téléphone pour vous.

Cuando la puerta se abre el humo le golpea la cara a Arnoldo, quien comienza a toser atufado. Aprovecha para mirar al interior, donde divisa al chico del anillo que le está mirando.

Al irse con el negro, dejan la puerta abierta y el chico se inclina, mirando por la puerta. Sonríe. Un vecino sale a ver qué pasa. El chico sonríe.

Simultáneamente, en el piso de abajo, la mujer embarazada le está diciendo al marido que le han robado otra vez el dinero de la comida. En realidad se lo gasta en heroína pero por el embarazo no se lo quiere decir a nadie. Del piso de arriba vienen risas.

Un comando de la paz irrumpió en los hangares de la STCUM hace algunos fines de semana. Su único acto de terrorismo: cambiar la cinta que dice todo lo de:

-Prochaine station, Vendôme.

por otra que decía lo mismo pero con un tono de voz diferente e histriónico para cada estación. La gente que iba al Mont-Royal desde Côte-Vertu iba partiéndose el culo hasta Du Parc. Hacia las tres de la tarde ya lo habían cambiado.

Por eso el chico del anillo no se enteró de la fechoría: cuando se coló por la entrada del metro de St Joseph eran ya las 17: 53. Los problemas llegaron al final de la escalera mecánica; ya se había cruzado con gente desde la entrada, pero al llegar a la columna elíptica venían tíos buenos desde ambas direcciones, todos mirándole a los ojos. Cuando por fin se fueron se pudo tranquilizar y caminó a lo largo del andén de Laurier dirección Henri-Bourassa. Cuando llegó el metro entró y se sentó sin mirar a nadie, saboreando la experiencia un poco aturdido. Al alzar la vista en Jean-Talon vió al que tenía sentado delante y otra vez le empezó la taquicárdia. El chico del anillo se encandiló tanto que se sonrojó y le siguió hasta el TERMINUS LAVAL donde le perdió de vista y permaneció con el miembro turgente aún, escondido detrás de una bolsa del Jean-Coutu.

-Mademoiselle, vous avez faim?

Un parque en Lachine. Brilla el sol. Una viejecita se acerca a una muchacha solitaria con comida en las manos.

-Non, merci.
-Prenez quand-même la belle pomme...
-Non, madame...mais merci.
-Vous avez pas faim?
-Pas maintenant, non.
-C’est pour ça que vous ne voulez pas
manger la belle pomme?


La muchacha no se lo dijo a la anciana, pero pensaba que la manzana estaba envenenada. La anciana se fue, pasaron lentos minutos, la joven encendió un DuMaurier. Pasó un hombre adulto y dijo:

-Do you remember when your Momma used to tell you stories?

Virgencita Piednoir:
Vos sos divina y evangélica.
¿Hacés sonar
las palabras del acólito?
¡Subí, subí paloma!
(hay una estátua en el parque
de un señor que no conozco)
Ay, Virgencita Piednoir:
dame al menos esperanza
por lo que pueda pasar

Virgencita Piednoir,
apartamentos baratos
en Boulevard St-Laurent;
¡Salí rápido a mirar!
Búscame un bonito trabajo
porque no se trabajar,
mi Virgencita Piednoir...
(sacá un bishete de metro
y mirá hacia la derecha)
...encashó el escarabajo





El chico del anillo se corta al afeitarse y empieza a chillar:

-Tabarnac! Ostie!

El vecino comienza una guerra de palabras a ver quien lo dice más fuerte. Encalentado, el chico sale a fumarse un cigarrillo en el porche. Madame Chou-chou está peleando con el marido y ha echado a los críos a la calle. Uno de ellos se ha sentado en el suelo a dibujar con tiza. El chico del anillo le observa atentamente porque tiene ganas de explotar. Al otro lado de la calle el Vietnamita está cantando una extraña canción a capella ; pasa un matrimonio en bicicleta. El niño comienza a dibujar una rayuela cuando el chico del anillo le pregunta:

-Tu connais Piet Mondrian?

Los Langelier (matrimonio en bicicleta) miraron sudorosos al chico del anillo antes de incorporarse a De Salaberry. Continuaron en silencio hasta el mall de al lado de la autopista y pararon en el Dunkin’ Donuts por capricho de Mme Langelier que asi estaba la mujer. Mientras pedían une douzaine de beignes à 4.99 uno de los clientes se ahogó hasta que murió retorcido como un cerdo en el suelo, pidiendo clemencia al santísimo en medio del restaurante. Unos jóvenes que obviamente iban muy colocados de algo se salieron del local por no poder evitar cataratas de carcajadas (así es de hija de puta la gente). Mme Langelier preguntó a la dependienta (quien llegó muy tarde...”ERA MUY JOVENCITA” decía el supervisor a todos, como diciendo “ECHADLA, ES UNA NEGADA IRREPARABLE”) que coño había pasado y ella respondió:

-Th...the gentleman who died...he just sat there every day of every week for the whole day eating donuts and smoking weed...

-Smoking WEED?

dijo acentuadamente
francesamente
francesa mente Mme Langelier
alarmada,
continuando (mientras la chica asentía) así:

-You didn’t do anything about this guy just sitting there every single DAY?

-Well, yeah...we called the police but they never came.

-They have been called up to fifteen times in one day but they have turned up not once...

se interpuso el supervisor del Dunkin Donuts. (Mm Langelier ya comía, a desgarros, los donuts – aterrorizada).
Ella fue, sin embargo, quien añadió:

-That still doesn’t explain why he died...

La dependienta joven (una belleza casi pueríl, pero qué cuerpo tenía la dolorosa) izó su cabeza en dirección al supervisor, quien – ante la encerrona social – procedió:

-Well, the doctors say...

(el sitio ya estaba plagado de policías, paramédicos, y un fotógrafo – periodista o de la policía no se sabe.)

-...that from so much smoking and eating at the same time...

y ahí continuó inesperadamente un curioso médico (de aparencia falsa e incluso cómica) con las palabras:

-...he muddled up the two in his mind and he breathed into his air-tract what should have passed down his food-tract.
-C’est insolite!

dijo Mme Langelier, mientras que pensaba que aún no se explicaba por qué la policía había atendido el caso tan rápidamente cuando el hombre había muerto mientras no hacían caso a docenas de llamadas diárias durante várias semanas. Dos bolas de billar se chocaron sobre el cerebro de M Langelier y dijo (fatal, por cierto, con mucho acento):

-No shit. You’re lying!

La dependienta y el supervisor miraron hacia el médico que no habia cesado de sonreír ni cambiado su posición desde que había cerrado la boca. Siguió sonriendo y al mismo tiempo hizo un gesto como diciendo “a mi qué me cuentas”. Se retiró humildemente y los esposos Langelier quedaron pendientes para interrogatórios oficiales en calidad de testigos presenciales.





Hace un día caliente en el polo norte: no sé qué ponerme. Los niños arrastran sus espadas de madera por el suelo, alguien hace café. Me siento en un parque tranquilo y me fumo un porro en la sombra. El río está impresionantemente quieto, el barrio vive pero parece estar muerto porque hay mucho espácio entre la gente. El agua refleja una sombra rosada del atardecer. Viene un pato. Le tiro la chusta y se la come (¿empezaría a hacer eses?).

Paliza multitudinária
(toda la isla a pie en manifestación contínua
gente deslomada
a pedazos
(rodando tangencialmente por el suelo).
Policías en manga corta
desviando el tráfico:
autobuseros cabreados, concertistas de piano
disfrutando de la limusina
y tal vez un vaquero caliente en un
Cadillac desatornillado

DUERME ESTA AHI,
estirpe onerosa y navegante:
(sube por la frente y
olvida en la terraza más
cercana).
“Intimos, éramos íntimos”
– una llúvia de mangueras
en The Boulevard

Continúan despellejados, impávidos
como ratones perdidos en la nieve
jaloneando los bocados
en éxtasis.

– De tantas histérias colectivas
me va a salir una ampolla
aquí.

REPARACIONES EN 1 HORA.
(Sí.)





-Cuando entras, suele oler a comida, pero a medida que vas adentrándote, empieza a oler a marihuana, y más adelante cada vez más y más a fruta podrida, como si algo se descompusiese desde hace tiempo.

-¿Y en el baño?

-Ahí huele a estornudo de niño negro, que ha salpicado de moco la taza del water. Meo mirando para arriba y respiro por la boca. Asco ágrio.
¿Te has dado cuenta de que soy un puritano?

-No; es un concepto nuevo, revolucionario...

-Lo que más te impresionaría seguiría siendo el pasarte toda la tarde buscando los Wendy’s en las páginas amarillas.

-¿Qué hay con ello?

-Que no aparecen: te puedes pasar la vida entera buscando que te garantizo que no están.

Cuatro esposas vírgenes
rezumando conciencia
aprehendiendo los dones sociales
de porosidad
(de ágrias lentas violentas aletas de goma)
¡viva la eternidad!

Cosían las cuatro esposas
con escueta regularidad
respetando el jardín del vecino
sencillamente
(de bolsas de acetáto puro bañado en oro)
son un muermazo de gente

Cuatro esposas fallecieron
– fallecieron cuatro esposas.
(lo cual dió trabajo a algunos
que hubieron de hacer las losas).
“Tungsteno”
prefirieron los esposos.

El chico del anillo vuelve a hacer de las suyas. Esta vez conoce a un Guatemalteco alcohólico que resulta ser muy buena gente pero que tiene un aire diabólico, manifiestamente psicótico. El hombre no cesa de hablar en veinticinco minutos seguidos de una sentada aunque al chico del anillo le salva el negro que viene a morar bajo su ventana.

-You got weed?
-No.

-You got ten bucks?
-No.

Esa noche bajó la ventana muy cuidadosamente. Empezaba a hacer frío.

Conversación entre dos policías confusos por el sol:

-...Unit 25. Over...
-...Come through, 25...
-...Poincaré with Salaberry, four people I don’t like...
-...What are they doing?...
-...Just talking in the street. One vietnamese man, a man who is drunk, a nigger and a weird guy with a ring...
-...OK..wait a seco...
..........
..........
..........
-...25?...
-...25 here...
-...Orders are follow if necessary...
-...25. Will inform later. Out...

“Freaks should not hide”
POLICE DON’T LIKE FREAK
Freak’s fucked.

Me despierto soñoliento y resacoso, bebo agua de mi taza y la leo por primera vez:

“L’Amérique te conseille......
FONDATION BONCŒUR”

Miro sistemáticamente hacia arriba y agarro las páginas amarillas del centro de Montréal y lo primero que me encuentro es:

C 268 Conseillers

El problema es: ¿en que comienzo a aconsejarme?

En el 1440 Boulevard St-Joseph Est ya están apagando las luces. Un chico contempla el reflejo vagabundo de la tienda de enfrente en su ventana, bajo el abrigo de su lecho.

ACERTIJO BARATILLO:
La Medianoche También Cae
Sobre Montréal
(y la deja kaputt).
Pero sigue tranquilo, tú, que verás
como yo estrangulo
las dos, las tres, las cuatro de la mañana
para sacarles más el jugo
para poder estar contigo.

La Medianoche no cae sobre mí.
Porque no soy Montréal.
Soy la Medianoche.

¡Hermanos de la sombra...salid!

-Man, the deal was 3 dimes
and 5 bucks cash...
-Yo, bro’, I di’n say that tho’.
-Then gimme my coat back...
-You want your weed?
-Yeah, man...
-3 dimes or 35 dollars...?
-You’re fucking kidding me!

Nocturno (otro nocturno, distinto, menos distorsionado en un sentido pero al fin y al cabo...)
Nocturno de Montréal.

-Belvedere unwound aloft
for blind eyes only.
Buses for the white only
& for the blue & the green only.

-Take another millisecond
to explore that garden with your mind.

- Yea!
: At Night-time only.


Montréal, 08/1998