BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

28.5.10

Tres Layes (con tornadas varias)


1. LAY DE LAS ÁGUILAS:
Ya águilas habrán rodeado con su altura
las torres escarpadas del recio monte
las sucias cumbres que se vislumbran con dificultad
empapadas de un azul severo que deslumbra
los matorrales se amontonan en la arena en las faldas
de la llanura se ve el pico perfilado de la audacia
y ya no nos hace gracia a ninguno esta montaña
donde uno se descalabra con un hilo de baba
colgando de la carne de pulpo tierno contra rocas
averiadas de los minerales perennes
que surcan en ellas con cristales dolorosos
amasando a cada uno de sus gramos un beso del sol
con sarpullido en la piel de las nubes descascaradas
con quien se vierte el agua en la tormenta
se desparraman los rayos de vértigos acumulados
hipos eléctricos y eructos de trueno
cuando el dios digiere a las piedras húmedas
y que sus manos facticias se abasten de arena
en los techos aldeanos se oye crujir la viga
se tapan los cacharros y se atan los perros
se cubren las ventanas con palos y martillos
se vive en el pánico de una solución etérea
aun en el pico como en la ladera vida se encuentra
se vive como se pueda bajo piedras como sea

TORNADA EMO:

A ciegas de un caballo vi rodar paisajes y néctar
frutos de todos los salvajes y de sus cuerpos sin vida
fui como un maltrecho a quien se le ofrece ser testigo
y se le perdona su herida


2. LAY DE LA ESTUFA:
Borrando voy con una cuchilla de afeitar pielecillas
allí donde no haga daño
donde tengas tus tetas estaré, boñiga en mano
con las bicicletas del ayuntamiento rodaré feliz
cara al viento, espalda al sol poniente
y a los fachas ardiendo
mientras no me de la mala espina del saberme fatal
que no me sepa al final el principio de las cosas
y que se me hagan hermosas
las cántigas de todos los ΒάRβαRοS de Europa
como si estuviese aprisionado en la estufa de Sylvia Plath
aquella en que se dijo amén
frotándose forzosamente los senos con un extremo del grill
hasta dejarles una marca de sangre hambrienta
seguramente
como la silueta del Monasterio de San Lorenzo
de El Escorial visto del aire

TORNADA NAIF:
Cual Sagrado Corazón
con el cuerpo en un tazón
yo vigilo a los demás
y te llamo para atrás


3. LAY DEL CIRCO:
Infestado de malabares un circo se cae
sus puertas derretidas por el calor de los saltos
su arena amontonada en un castillo en un extremo
sus cuerdas cortadas en puntos clave
sus gradas dispersadas y desordenadas
sin números de asiento
y por culpa del desgarro de un payaso
de sus palabras de desaliento entre bastidores
de sus agravios hacia el elenco
de sus despropósitos
en la inminencia absoluta de la función
y por culpa de una Polichinela
impresionante y de gran vanidad personal
que le había partido en cinco cinco días antes
que le había negado el atardecer propicio
que le había callado halagos torcido caricias
que por ir de puntillas no le vio el talante
y del mismo púlpito se viene abajo
se cae el circo con profunda cicatriz
y se desgarra el payaso y se fuga la damisela
con portazo tremendo hasta se marcha
el dueño del telón uno de estos ricos de comarca
y se embarca a América rumbo a una misa
desconocida pero con igual fervencia
y allí monta otra función

TORNADA OPTIMISTA:

Mozo y moza se vieron otra vez en un tranvía
ella iba de avestruz aunque sin el ave acuestas
y aquel día era el mozo el que conducía
(y como ella había tenido desdenes con hombres mayores
y que había leído traducciones de Cavafis
en general para reponerse de esos accidentes emocionales
habiendo comprendido un poco mejor las intenciones
del antiguo payaso
allí mismo le recito unos versos que había memorizado
iniciando el movimiento electromagnético)
y entre dos calles el travieso le regaló un beso