BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

9.9.10

Coplas de espuma y ortiga


eran una que otra
eran espuma y ortiga
una lloraba ardiendo
y la otra la esclarecía

cuando anunciaban tormenta
la espuma se endurecía
y a la ortiga le salían
cúmulos de hambre fría

sarpullidos de silencio
grabados en las auroras
siete tigres atacando
a las liebres sin aliento

cuatro curas con sotanas
que les llegaban al suelo
fueron tontos y por tontos
así les tomaron el pelo

cuatro curas siete tigres
y un coro de avemarías
nunca fueron suficientes
para evitar la paliza

ya se sabe que las coplas
nunca deben ser de nadie
aquel que se lo proponga
podrá dar de comer al aire

llamaradas de grandeza
y sollozos de humillación
las conoces querida España
España de mi corazón