BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

29.7.11

20-N = ¡D'oh!


Los socialistas anuncian las elecciones generales para el 20-N, “una fecha más”, dice Zapatero. Pero hay países que están demasiado cargados de simbología y de sangre para que todas sus fechas puedan ser banalizadas de este modo, y desde luego para que se puedan tomar en serio las alusiones a la circunstancialidad de la decisión. Este es un país obseso, tontaina y sacapecho, así que nanay, lo de la coincidencia no puede ser. En otras palabras, lo de “una fecha más” no se lo cree ni él. Fecha negra de la derecha, el 20-N de este año se celebran el 75º aniversario del fusilamiento de José-Antonio Primo de Rivera y el 36º de la muerte de Franco. El 20-N ni siquiera había sido arbitrario en 1975: a Franco, los médicos de la Paz le mantuvieron con vida hasta esa fecha, para colmar el martirologio. Que ahora se anuncien elecciones en esta onomástica me parece una broma de mal gusto: sobre todo que puede ganar la derecha con los ojos cerrados y a mano alzada. Como diría Homer Simpson: ¡D'oh!

España vive en el pasado: he aquí la prueba. Esta, y Garzón sin autoridad para cavar cunetas. España, tras Camboya, es el segundo país del planeta con más desaparecidos. Pero esto – nos lo dicen nuestros políticos, nuestra sociedad votante – no puede sanar aun. Queda sarna, queda mala leche, quedan promesas de escarmiento. Están muy bien disfrazados con la democracia, estos teniente Castillo, estos Calvo Sotelo. ¿Y los Unamuno, los García Lorca, hacen el camino de Bruselas, como una nueva Compostela? Esto es una recuperación, la versión DVD de la guerra civil como una fiesta de Moros y Cristianos, de Gigantes y Cabezudos, con trasfondo de papeleta y crisis financiera. Ya no es Ontinyent, es el país entero, con un disfraz de Hallowe’en, con un castillo en papel maché. No será la primera vez que se recuperan fechas: se habrán visto caer dos torres monumentales para esconder el golpe (estadounidense) de Pinochet, para robar el significado de una fecha – todo aquello pasó un 11-S.

Y algo pasa, forzosamente algo tiene que estar pasando para que se haya disparado de nuevo la violencia en España. Las cifras de la violencia de género ya no caben en ningún sistema político sano, en ninguna sociedad digna. Para que España haya podido elegir dotarse de nosecuántos Pinochos como presidente, una y otra vez, hasta el menos creíble de todos, algo muy importante tiene que haberse devaluado. No es cuestión de raza española: semejante estupidez no puede haber surgido que como infamia alienante, que como estratagema, pues tal aberración no existe, siendo este país el rostro mismo del mestizaje continuo, desde los fenicios hasta los turistas. Hay que considerar que aquí hubo siempre recuperación, y que el primer edulcorado fue el fundador de la Falange. ¿Qué habría dicho José-Antonio de Franco, de la ingeniería socialista, de Europa, del paro, de los indignados? ¿Qué habría dicho José-Antonio de Alemania y de los pepinos? (Aquí nadie está hablando de Blas Piñar, que conste).

Voy a cometer la osadía total, no por gusto ni por ganas de escandalizar, pero por conclusión reflexiva, por análisis acérrimo, por lo que he venido a llamar el paralelo de Berlanga (el fenómeno de repetición de las circunstancias que llevaron a la guerra civil). He aquí el resumen de esta nueva historieta donde usted es el héroe (si va a Bruselas, pase a la página 68; si vota por el PP, páginas 36-39). Las puestas en escena de los Illuminati, con sus numerologías y sus güijas, son la hostia, son de película, con THX®. Como el ejemplo manda (y mejor que el cliente): 75 años de 1936 (Primo de Rivera), 36 años de 1975 (Franco). Como diría Bart Simpson: Ay, caramba…¿“una fecha más”? Y sabiendo ya – bueno, al menos algun@s – que la guerra civil española se la montaron entre Stalin, Hitler, Churchill y su puta madre como hoy se la montan en África los que son, pues hay que estar gilipollas para no apagar la tele y no ocupar las carreteras.

¿Que tienes hijos? Pues vas con tus hijos…
¿Que ya tienes curro? Pues espera, que eso no dura mucho en España…
¡A Bruselas!
20-N = 16-F.
Pero a ver si el 20-N:
toda la izquierda está en Bruselas
toda la derecha en el Valle de los (mal) Caídos
todos los NS/NC en casa (como cada 20-N, por miedo a los extremos)
a ver si no vota nadie
a ver si es verdad
de una puñetera vez.

28.7.11

El desahucio de los dioses


áspid, sobro en la hemeroteca
cabaretero y místico
como un caudal de golondrinas
erigiendo dioses a cada esquina
con cuerpos escondidos

escupo patria por el fuelle del aliento
cicatrices teñidas
soy humedad entera deslizando guijarros
solo parto óseos
nunca arañas

nunca araño, arbolo la osadía
y eslabones de ceguera
ahondo en alondras
estorbo cual paja incendiada
impidiendo la aurora

llevo a riñones la espiga
virgen de los hematomas
clavadme un delirio punzante
y alejaos, o el manicomio
os comerá en astas

estrépito, despropósito
encarnizo, descartadme
descuartizadme de ansia
mueca de moda me clava y asesta
hormigueos estertóreos

escaño de ceniza y cilicio
inaudito si no lo hubieran matao
al José-Antonio lo tendría hoy y a diario
en mi atea mesilla, pero así no
porque a él también lo recuperaron

para vosotros solo seré
el desahucio de los dioses
vendrán los ventrílocuos a apoderarse
con marchas militares o bien con
el house de los cojones

24.7.11

Black Norway: l'innommable


Il n’y a pas de leçon à tirer du _____ de Norvège. Aucune. _____ s’est dévoué à écrire mille cinq cents pages d’ordure recyclée et ce, sans Rudolf Hess. On dit qu’_____ est de droite. Quelle prétention injustifiable, que d’identifier la droite au plus sanguinolent des bornés! Pauvre droite! La théorie politique de ce _____ est aberrante et maladroite (mal à droite), elle n’est qu’un ingoûtable cocktail des influences les plus néfastes, de gauche comme de droite, du Christ comme de Hitler. _____ se prétend sauveur. _____ n’a même pas la décence de se suicider après pareil génocide. Il parait qu’_____ aide la police avec les preuves, en ce moment même, qu’_____ collabore assidûment. La Norvège est abolitionniste depuis 1979, en ce qui concerne la peine de mort, et n’a pas exécuté personne depuis 1948 (certaines informations diffèrent à propos de ces dates, mais elles placent toujours la Norvège dans l'avant-garde de l’abolitionnisme mondial). Dans le droit de ce pays, la peine maximale est de 21 ans, or tout prisonnier – s’il est estimé encore dangereux pour la société – peut se voir ajouter des rallonges de cinq ans à perpétuité. La prison à vie est donc possible, en théorie, en Norvège. Mais est-ce assez? Les Norvégiens acceptent-ils alors que leur argent collectif serve à nourrir et chauffer ce _____? De plus, _____ a avoué croire que ses actes étaient nécessaires, et qu’_____ ne se considérait pas criminellement coupable d’aucun délit. Va-t-on aussi payer le papier et l’ordi pour qu’_____ écrive une suite à son futile opus? Il demeure importantissime, crucial, en ce moment même, de faire la différence entre l’acte d’un _____ et toute tendance politique, sociale ou religieuse. Il n’y a pas de couleur politique à ces attentats. Aucune. Un _____ peut choisir ce qu’il veut pour justifier l’inexcusable – ça fait partie de son délire. Cette histoire ne nous apprend rien d’autre. Ne confondons pas la religion ni la politique avec ce crime particulier, ce serait donner trop de marge à ce _____ pour réussir son pari, ce serait retirer de l’importance aux jeunes vies volées à coup de faux, à coup de fausses idées. Aucun livre saint ne prône ceci. Aucun. Rien ne nous protègera des _____ comme ce _____, sauf l’espoir et le respect, les meilleures qualités humaines. Qu’on apprenne juste à s’aimer mieux, à aimer mieux, à savoir être là pour quelqu’un qui commence une dérive, pour aussi petite qu’elle soit. Qu’on apprenne à discerner, à séparer les dangers. Les identifier correctement, c’est déjà gagner sur sa peur. Et si quelqu’un dépasse, d’autant, les limites de l’humanité, et après demeure orgueilleux au sommet de la catastrophe – qu’il soit exécuté.

Han Pasado

(Photo:thefreeonline.wordpress.com)

Van entrando en Sol. Han pasado. De Galicia, de León, de Asturias y Salamanca, de Valladolid, al parque del Oeste; de Zaragoza y Barcelona, por Torrejón; de Murcia, de Valencia, de Alicante, por Vallecas; por Móstoles, los extremeños…

Sudan los monos amarillos, los que llevan semanas protegiendo sus vidas por las carreteras y los caminos de España. Hace un día espléndido en Madrid. Las seis columnas pasan por la Moncloa, abuchean a los indignos, circulan por la capital, alegres de haber llegado tras un mes de marcha. Son los indignados. Algo se cuece en ellos que ningún partido político puede comprar, por más que en ello se empeñe Jiménez Losantos.

En Sol les esperan aplausos y abrazos.

Ya los medios no les cubren con tanta pasión: la indignación no es ninguna novedad. El espectáculo debe continuar, dirán los periodistas, y se abrevarán de cualquier teta espectacular, de cualquier diva muerta. La manera que han tenido los medios de presentar a los indignados ha pasado por varios colores, como una uña golpeada, y ahora se va pareciendo cada vez más a un Gran Hermano: hay que asegurarse que el mensaje no sea, una vez más, recuperado por alguno de los tentáculos del sistema. Todo esto se está convirtiendo en un juego de rol en vivo por los Campos de Castilla: espadas de gomaespuma y molinos, muchos molinos.

Entre 200 y 250 ejecuciones diarias (según Galeazzo Ciano, fascista italiano) – así fue Madrid después de que otros pasaran. Con el 75º aniversario del comienzo de la guerra civil coincidiendo con estas fechas, la nueva entrada en Madrid se presta al paralelo simbólico. Concretamente, un 23 de julio, Franco creó su gobierno en Burgos; 75 años más tarde, el pueblo crea su gobierno en Madrid. Se asemeja a una revancha tardía, pero al menos ésta no es de sangre, ésta corresponde a una nueva posibilidad – que un nuevo siglo de oro español emerja del desastre, esta vez sin las torturas, sin los dogmas, sin las cruces. Sin el odio.

Un padre y su hijo de diez años son entrevistados por la Sexta, doce kilómetros antes de entrar triunfalmente en la Puerta del Sol. El niño es el integrante más joven de la marcha. Ya veo a muchos conservadores arqueando cejas ante lo que pueden ellos considerar una catástrofe pedagógica. Pero no, no es eso. Este niño seguramente va a ser consciente de la historia, va a responsabilizarse de su historia, y no se va a convertir en ningún cani, enemigo de la verdad con superficial excusa. El padre es un buen padre, sabe que el ejemplo es lo más importante que le puede legar a su hijo en este momento, y explica así la nobleza de su presencia:

La necesidad la tenía yo por él, porque yo vengo...porque yo no tengo presente... por supuesto, voy a luchar por el futuro de mi hijo.

Lo que prima en las columnas es el buen humor, la determinación. No se hacen seiscientos kilómetros a pie en vano, se vuelve a restablecer en la balanza lo que es importante. Las banalidades que nos inundan se ponen súbitamente en perspectiva por acto de magia. Esta gente no se va a marchar a sus casas hasta que no cambie España, hasta que sus vidas no dejen de estar secuestradas por un sistema absolutamente inverosímil, y que va matando a la imaginación por ahí, y sí, dejándola en cunetas.

Los indignados representan buena parte de los españoles; pero hay que sumar, a los indignados, dos venas más en España: los indignantes (indignos u oportunistas), y los indiferentes. Unos aún están y los otros no están. Los indignados vienen ahora: nuevo tercer poder, como en la revolución francesa. Rectifican la historia con sus pies maltrechos, se acabaron los héroes y las estatuas. Vienen a intentar salvar España con el equilibrio – lo que no se ha intentado nunca. Y es que si no, esto se cae. Y otra vez habrá que cavar cunetas.

Entre ellos, aprenden. Solo un hipócrita podría menospreciar la labor de los indignados en lo que concierne su capacidad de diálogo: ¡cuántas nuevas amistades habrán nacido! En una era virtual, donde las relaciones humanas reales desaparecen, donde deliberadamente sustituimos nuestra esencia humana por valores nocivos hasta para el planeta – los indignados han escogido hablarse entre sí, hablar a los demás, salir a la calle, desconectarse del tubo para conectarse a la vida. ¿Y qué mejor arma que la palabra, en un mundo que olvida su significado?

21.7.11

Tres nangadas para Christian


nadie sabe pasar por entre huecos
troncándose el beso
trucándose el pararrayos
nadie sabe que los centelleos que ocurren
al paro oculto entre los labios
no son inhóspitos
ni hieren sus marionetas de veneno
pero no todos los azúcares son
inofensivos ni el alba lo es
cuando estallan sus rayos en casas
inquebrantables ni el sol lo es
al caer ecuánime sobre los sentidos
del mundo sordo
pero al atardecer los que viven más alto
en las cumbres
ven por más tiempo el sol a cada ocaso
y en los cráteres del calor
se apagan sus miedos

*

ni ser el techo ni el suelo
ni pasto del anhelo
ni muela ni borracho

ni ser escarabajo políglota
ni ejecutado en la sien
de escarlata

soldado es un nombre
del amor donde se da
la vida a ciegas

ni es ser un tiro trabado
en la escopeta
ni churros ni estafeta

guerra es una estación
que se libra solo
que se estudia temprano

que se evita
ni se disuelve ni se mata
por ser más que un ser humano

*

hay dos salidas de emergencia en la
parte delantera del aparato
dos en los costados
y dos en la parte trasera
tiene usted todo el alcohol que pueda tomar
a su disposición aquí mismo en cabina
y le quedan cuatro horas antes de que le
molesten en la aduana
destrozando su equipaje en búsqueda
de la cocaína y enviando sus
dóberman en misiones intestinales
si no trajo dinamita ni cuchillos a bordo
entonces le podemos garantizar unas nueces
y jugo de tomate con su tequila
a medio vuelo les serviremos todo tipo
de plásticos reciclados y después les
molestaremos con diversos artículos inútiles
como ositos pilotos que
(y menos mal)
no se parecen en nada a nuestro comandante
masque chicle durante el despegue
y contemple nuestras películas que ya vio
hace cuatro años en un momento
indefinido de su vida
ignore al nango con su blackberry
que esta alardeando sus informes del DF
mire por la ventanilla
la copa de mierda que planea sobre el DF
como un sombrerito
dígase que ya se va usted de acá
reclínese y disfrute del vuelo

19.7.11

Ortega Cano: el diestro siniestro


La salida del hospital Macarena de Sevilla está abarrotada de periodistas. En silla de ruedas sacan, tras cuarenta y tres días de cirugía extrema y de traumatismos varios, al diestro Ortega Cano, que es más siniestro que diestro, y está hecho un Cristo. Le clavan los micrófonos delante, le dan la palabra a un asesino, qué asco. Tras pasarse minutos elogiando a su familia, la madurez de éste o del otro, de elogiar a los médicos, que son héroes cotidianos hasta con este desgraciado, menciona por fin el nombre del que ha matado hace poco más de un mes en la carretera entre Castilblanco de los Arroyos y Burguillos, por ir borracho al volante. Y es que no le basta con ir torturando animales de plaza en plaza, de oreja en oreja, ahora arrolla a los que tienen la mala fortuna de cruzarse en su camino. Y como primera referencia al difunto, perpetra este comentario, flanqueado por decenas de micrófonos:

Mi más sentido pésame al fallecido del accidente…

Hay unos anuncios de estos que aunque no tenga tele, los acabo viendo, que decían que algunas cosas no tiene(n) precio, para todo lo demás Mastercard®; bueno, pues esta es una. ¿Pero a qué cateto, a qué pinchabombillas, a qué vainípedo, a qué cernícalo se le ocurre darle el pésame al propio muerto? ¡Hay que ser sietemachos y tragar virotes, sin inmutarse delante de las cámaras! ¡Tan soberbia gilipollez no se puede borrar jamás de los anales! Pero los medios rectifican, maquillan, muestran solo otra parte de la declaración, y titulan que le ha dado el pésame a la familia. Sí, nos imaginamos que eso es lo que quería decir, pero no es lo que ha dicho. No es sorpresa que diga estas sandeces si es capaz de sentarse al volante borracho como una cuba. Nunca se sabrá cuantas veces este accidente mortal estuvo a punto de ocurrir, porque no puede ser la primera vez que este famosillo se sube borracho a un coche. En España, a juzgar por las estadísticas de la DGT, hay muchos asesinos en potencia como él lo fue hasta el accidente, que tienen menos respeto por la vida que el papa por los condones. Parece ser que la familia del difunto solo pide cuatro años de prisión para Ortega Cano. A ver si va a resultar ser verdad que lo de las dos Españas, no se borra nunca. Decía Machado y cantaba Serrat con inigualable duende y discernimiento, que una de las dos Españas ha de helarte el corazón. Añadamos que una de las dos Españas te puede atropellar o embestir con su vehículo, y que la otra siempre estará allí para entrevistarla a la salida del hospital. ¡Hala pueblo, a mirar las fotos en el Hola y a atolondrarse!

Gestapo du terroir


À matin, c’est la totale – l’imbécillité semble s’être déchainée sur le Québec. Rien de nouveau, malheureusement. Je m’explique : dans les commentaires à un article sur l’escouade GAMMA paru sur Radio-Canada, les positions sont majoritairement pro-policières, et les arguments, remâchés et simplistes. Dans l’article, on explique que l’ASSÉ s’est maintenant jointe au nombre croissant d’associations et d'individus qui protestent contre l’existence même de cette Gestapo du terroir. Les voix citoyennes fusent, comme en font foi les exemples suivants :

Puisse GAMMA prendre du gallon [sic] et me protéger contre ces anarchistes en général violents et jaloux de la bonne fortune des autres.

Encore des jeunes marginaux qui vivent aux d/pend [sic] de la société, vivement leur chèque de bs, leur chèque de prêt et bourse, vivement les frais de scolarité les plus bas et la santé gratos...pour ma part la société ne sera jamais assez sévère envers eux.

Merci GAMMA de surveiller les groupes marginaux et anarchistes.

Pauvres étudiants...sont rendus à se plaindre de la police.

Ils payent des frais de scolarité: qu'ils étudient, au moins ils en auront pour leur argent.

Au lieu de chiâler il faut étudier... plus clair que çà [sic] tu meurs.

Cette nouvelle a autant de valeur que des vendeurs de drogues qui porte [sic] plainte parce qu'on les arretes [sic].


De plus, le nombre de désaccords, exprimés en chiffres, pour chaque commentaire contestant l’existence ou la légalité de l’escouade GAMMA, est exorbitant. Il est curieux de noter que, chez ceux et celles qui prennent position démocratiquement contre l’escouade dans le débat, on ne décèle aucune particularité partisane, aucun trait qui leur soit commun. Les gens en désaccord avec GAMMA sont loin de représenter la racaille criminelle uniforme et organisée à qui on veut les assimiler, et leurs arguments forts et posés en sont témoins. Mais on a tellement voté contre leurs commentaires, que ça amène une voisine de St-Ambroise à se demander, et non sans raison :

Qui est le brillant qui truque les votes dans cette section? Un cousin de Murdoch?

Je dois admettre qu’il est possible que GAMMA ait dépêché quelques agents informatiques sur le site de la SRC ce matin, afin de rectifier la balance d’opinions clairement vers la droite crasse. Par contre, mon pessimisme habituel, ma misanthropie déjà amplement expliquée dans ce blogue, ma perte de foi en la nation québécoise, me font soupçonner qu’il n’y a eu aucune intervention pour modifier les votes aux commentaires. Je suis certain que ce forum représente les opinions réelles des québécois et des québécoises, ce qui est, au fond, une nouvelle encore plus triste que l’escouade GAMMA elle-même. Voilà un paradoxe qui prouve que cette escouade n’est même pas nécessaire, là où la majorité défend ses excès. Cessons de blâmer des bœufs d’être des bœufs, des politichiens d’être des politichiens, la faute de tout ça repose sur la tolérance à l’abus des québécois, aussi distendue qu’un sphincter au Bal en Blanc. Le problème, ce sont les gens. C’est presque souhaitable qu’ils perdent les Droits et Libertés qu’ils sont prêts à sacrifier pour leur tranquillité.

Or cette tranquillité coûte cher. Le prix à payer pour l’éradication de la marge et du marginal est simple : adieu marge, adieu futur. La culture ne naîtra jamais ici, (encore pas) pays d’ignorants, avec des profs sans inspiration, avec des étudiants sans rêves, à se péter les bretelles avec une éducation de merde, qui ne devrait même pas coûter une cenne, surtout à cette qualité-là (quelle honte pour les étudiants étrangers qui se laissent quatre fois les frais pour ne rien apprendre). La culture ne naîtra jamais ici, tant qu’on persécute les marges de notre société, car de là vient le futur et la reconnaissance, car de là vient le vrai travail (celui qui se fait ligne après ligne, note après note, photogramme à photogramme, et que vous n’êtes même pas prêts à comprendre), et non pas votre travail, votre doctrine, votre sommeil drogué. Et sinon, lisez l’histoire et osez me dire pourquoi nous serions si différents, pourquoi tout à coup la vérité va émaner du mainstream. Oui, vous êtes drogués. À coup de média et de travail. Autrement, je ne peux comprendre que vous puissiez scander de telles âneries sur les réseaux publics. Quelle honte, que de pareils ignorants, qui ne savent pas c’est qui Vivier mais opinent qu’on aurait dû garder Halak, qui n’ont jamais entendu parler de Gauvreau mais bouffent encore chez McDo. Ce sont eux, les gens qu’on devrait profiler, qu’on devrait exclure de tout projet social. Ça irait mieux, n’est-ce pas, si les imbéciles ne pouvaient pas voter.

17.7.11

18 de julio: desde las cunetas


Fue un sueño. Un sueño que me cegó en mi juventud (esta vez) y que, sin lugar a dudas, segó mi juventud (la otra vez). Es porque hubo dos veces. Veía como me mataban unos pistoleros, el sueño volvía una y otra vez a despedazarme los dieciséis años con una precisión absoluta, de metrónomo. Hasta se olía en el viento un aroma difícil de falsear, se veía el sudor en las frentes de mis asesinos, se reconocían fácilmente todos les detalles de la realidad que ignoramos despiertos. Por el día, llevaba el sueño acuestas como si me acordase del desayuno, estaba pálido nada más de pensar en ello. Uno de estos sueños nítidos, que solo se pueden tener cuando se es virgen, uno de estos sueños fatídicos que quieren decir algo y que nos empeñan la vida por querer descubrirlos. Siempre he creído que se trata de mi último yo, intentando comunicar con este mundo, para que se encuentre la fosa donde lleva pudriéndose tres cuartos de siglo. Desde mi exilio, el sueño ha cesado, ya no me atruena más. Igual han abierto su fosa, y ya está tranquilo, o bien fueron mis hormonas quienes me engañaron.

Años después, hice una pintura de aquel sueño, con la deformación indefinida del tiempo, con la limitación de mi pincel y de mi técnica, con la contrariedad de la memoria ajena en el inconsciente colectivo. Y pienso en el juez Garzón, el pobre diablo, que nunca tendrá estatua, machacado legalmente por los fachas, intentando abrir fosas, y hago vínculos, y pienso que los cientos de miles de almas que están por las cunetas de España, deben de estar revolcándose de asco, pidiendo a gritos que descubran los cadáveres, buscando paz. Mirando mi pintura, me doy cuenta de un detalle que se me ha escapado en todas estas décadas, y que mi inconsciente ha reproducido en la pintura. Y aun así, no me había dado cuenta hasta ahora. El soldadito que me mira, que me interroga ya sin ojos, al lado de la vía del tren, tal y como lo vi en mi sueño – es un soldado republicano, es un miliciano. Si de verdad me han matado en la otra juventud que tuve, ha debido de ser por facha. Me asombro.

Hoy permanecen los búnkeres y las trincheras, se siguen secuestrando a manos blancas. Mi abuela me contaba su perspectiva de la guerra, entre secuelas que hasta me quedan a mí en el comportamiento, solo hoy lo sé. Mi abuela me contaba el punto de vista de todo el mundo – dejadnos en paz con tanta política y tanta mierda, que tenemos hambre, y comeos las puñeteras lentejas (las comes o las dejas). Y había de todo intentando sobrevivir, intentando continuar la vida sensatamente, y esos son los héroes y las heroínas, y todos tuvieron que asumir algo que no les apetecía hacer, algo que no les interesaba. Solo pelearon cuando los muertos se multiplicaban, cuando eran peleas de calle, señoritos contra gentuza, himno contra himno, a bala perdida. O peleabas o te mataban los de tu bando, asimilándote al otro por querer vivir a tu manera. La gentuza lo eran todos ellos, y los inocentes siguen por las carreteras, bajo casas, en fosas comunes, presa de las lombrices, pese a Garzón y a los lúcidos. Así es el olvido. Y así es el odio que nos carcome.

Ya lo dijo Berlanga, gran genio de la otra España, antes de fallecer, que tuviéramos cuidado, que las circunstancias que desencadenaron el conflicto civil se estaban reproduciendo alarmantemente bien por estos tiempos. Entre Latin Kings y Ultras Sur, Ñetas y fachas, ¿Quién se va a acordar? ¡Si entre ladrones llevan años reventándolo todo, casi como queriendo dar razón a la facha como una regadera (la del Valle de los Caídos en los setenta, que está por todo YouTube)! Nos están destrozando todo… – decía esta franquista neurótica, y hasta allí la muy cerda tenía razón. Es una desgracia que ni siquiera se pueda hablar libremente de memoria histórica, es darle razón a Berlanga que nos vamos para otra.

Spain is different: España no aprende. Un país en el que Fraga, ministro de Franco, se ha podido quedar a sus anchas, donde el partido que creó se puede llevar ahora las elecciones hasta marchándose de vacaciones durante la campaña electoral, un partido que – cuando gobernaba – lo sabía todo del 11-M. Chávez tenía razón, y tampoco es defenderle, de llamar a Aznar un criminal. Pero tampoco se puede hoy por hoy defender el socialismo, ni confiar en la izquierda espontánea del 15-M, ni en la derecha monárquica y recalcitrante, ni en los militares americanizados desde el Ike hasta el Ikea, ni fiarse de los medios de comunicación ni de las empresas asesinas de la vida real, monopolios del olvido común. A ver si va a ser verdad que a mí me mataron por confundirme con un facha en esa guerra. Desde luego, en el estado (José-Antonio) presente (sic) de mi existencia, a mí se me confunde demasiado con un facha, y también con un anarquista. Es bochornoso, pero solo es sinónimo de la confusión mundial, y esto no solo ocurre en España.

Dieciocho de julio, bodas de brillante de las balas. Un escalofrío acecha, España en vilo siempre, por democracia o por fanatismo, por lluvia o por sol, en vilo siempre. Siguen vivas las diferencias, único país del mundo donde todavía se puede alzar el brazo en saludo fascista, legalmente. No es por antisemitismo: se odian entre ellos. Esto nada tiene que ver con los demás, esto es entre españoles. El odio, la sarna, que por cojones tienen que ser inventos españoles, siguen erguidos, comiendo carne. Ahora la inmigración: ya lo he dicho que es castigo histórico este tsunami de éxodo. Lo que España se comió se tiene que comer a España: a quien no le guste, que se lo agradezca a la iglesia. Desgraciadamente, va a ser una catástrofe de racismo la que se puede desatar, entre unos y otros, como si alguna vez hubiesen estado en paz. Qué lástima, llevan peleándose (por poco o nada) desde la conquista de América.


Miro largamente al soldadito de mi pintura y me pregunto si él habrá tenido un sueño a su vez, durmiendo en el barro entre trincheras, un sueño que se parece a mi vida, que se parece a mi muerte. Quizás haya visto algo que yo no veo, y que sin embargo buscaré siempre.

16.7.11

Rafael Schutz: embajador del odio

(photo: RTVE)


Pobrecito Rafael Schutz quien, yéndose de su cargo de embajador de Israel en España, nos cuenta que ha vivido "en carne propia parte del odio y del antisemitismo que existen en la sociedad española". Esta desfachatez, de parte del caradura quien, tras la muerte de nueve integrantes de la Flotilla de la Libertad por causa del injustificado ataque las fuerzas israelíes, el 31 de mayo del 2010 en aguas internacionales, dijo: "Sí, nueve personas han muerto en ese acto. Pero 155 murieron en un ataque terrorista en la India la semana pasada. ¿A quién le importa? Veintitrés españoles han muerto en las carreteras en el último fin de semana". Parece ser que en la mollera no le cuadra que le odien y, claro está, como es sionista, se puede acoger al holocausto como los mafiosos norteamericanos se acogen a la quinta enmienda. A estos fanáticos sionistas les encanta dar lástima, poner ojitos entornados, confundir el racismo con el odio a los hijos de puta, representar al monopolio de los perseguidos. Por detrás siguen dando caña, asesinando a gente con la excusa de la legitimidad, haciendo todo tipo de trapicheos y negocios con sus amigos estadounidenses, sin vergüenza alguna. A aquellos que quieran protestar enérgicamente contra Israel, se les tiene reservado un tratamiento especial, pues no hay humano quien pueda escapar de la persecución del B’nai B’rith. Nadie les lleva la contraria demasiado tiempo, ni les importa ningún tipo de autoridad, ya que este espécimen teñido de rojo nos asegura que: "las reuniones y comunicados de la ONU son casi siempre el mismo ritual, no le concedemos demasiada importancia".

Por una vez que les sale el tiro por la culata, y que se marcha uno despavorido, invocando además erróneamente al racismo como causa, me parece motivo especial de celebración. Sí, desgraciadamente hay racismo en España (no hay más que preguntarle a un sudamericano, un marroquí, un gitano, o sin ir más lejos, a un vasco, a un catalán…), y desafortunadamente es más que posible que acabe desembocando en guerra civil. La península ibérica – es más, toda Europa – vive en estas décadas una venganza cultural, histórica y semántica, al acudir la inmigración masivamente desde aquellos lugares cuyas gentes fueron colonizadas, dominadas, aniquiladas y cristianizadas. No es en vano que se puede pulverizar a pueblos enteros con el pretexto de robarles el oro (o el petroleo): cinco siglos más tarde hay que pagar los intereses históricos. Así, de entre todas las naciones colonizadoras, España, que fue la que más daño hizo en América, es la que se está llevando la peor parte de la venganza. Ello es lógico: ahora los descendientes de esos pueblos vuelven para invadir España, aunque sus razones sean varias, y que nadie se lo proponga como tal. Pero la historia es mucho más que eso, más que un millón de personas buscando trabajo, y los motivos verdaderos de la historia siempre encuentran modo de colarse en la vida cotidiana de los millones que la componen. ¡Ahora, a pagar, España, por castigo de los siglos!

Pero el atrevido de Rafael Schutz pretende pertenecer a esta historia, cuando no pinta nada en ella. "Háganme el favor y vean la realidad", se lamenta. El favor nos lo hace él al marcharse para siempre. Se quiere pretender víctima de racismo cuando ni siquiera va con él. A él se le odia por déspota, que no es lo mismo. Odiar a Hitler no es ningún caso de racismo anti-alemán. Pero es bien sabido que el sionista cree que le odian por judío, ya que de todas maneras se sitúa a sí mismo en el ombligo del mundo. ¿Y cómo tener confianza en el juicio de alguien que se cree elegido de dios? Desgraciadamente, a este peón del mal, no le ha echado nadie de España, no lo ha expulsado ningún político, ninguna ley, y eso es porque que los racismos se fomentan, se compran, se difunden por la tele, y en Israel ya son especialistas de estas dudosas técnicas. Pero a ver si aprenden de lo que pasa en España – tanto colonizar, tanto oprimir a los pueblos, no puede traer nada bueno. Algún día, la edad de hielo terminará. Todo proceso excesivo, natural o no, se ve eventualmente equilibrado por un proceso contrario de comparable virulencia. Esto es física, lógica, ley de vida. Pueden pretender invadir a palestinos, sirios, egipcios y jordanos, pero la venganza histórica es inevitable, aunque sea en quinientos años. Y se la deseo al rojizo artificial, embajador del odio, Rafael Schutz, con todas mis fuerzas.

13.7.11

Escouade GAMMA


Juste pour vous, et pour cette petite fois, je me remets à écrire en français. Si ce n’est pas déjà fait, il est important que vous me profiliez. Si vous ne le faites pas, quelle insulte à ma grandeur! Je ne vous donne pas mon NIP, pas besoin. D’ailleurs, mes activités anarchisantes sont multiples et protéiformes. J’imagine mal le bœuf qui sait ce que ça veut dire, protéiforme. Juste ici, dans mon blogue provocateur et sans vergogne, vous trouverez d’amples renseignements supplémentaires sur mon identité, mon état d’esprit et ma volonté de vous voir chuter sans possibilité de relèvement de compte, ni de service. Il est possible même que, dotés de quelques neurones, vous fassiez le lien inénarrable entre ma littérature révolutionnaire et ma sexualité révolutionnaire. Il est aussi possible que ça dérange les juges, parce qu’ils doivent être jaloux de ma franchise. Je veux vous dire que j’ai une p’tite soif d’importance, ça fait un moment que je me juge mal payé pour mes services à votre nation, bref, je suis un frustré de poids et de taille. On négocie mal avec des spécimens comme moi, vous comprendrez seulement à coup de notes en bas de page ce que je veux dire. D’autres vous font comprendre à coup de bombes, justifiant votre emploi. Mais ce n’est pas à l’escouade anti-terroriste que je vais donner de la job. C’est à vous, chère escouade GAMMA. Maintenant j’ai la certitude que vous allez me lire assidument. J’ai deux livres de publiés aussi, peut-être devriez-vous les feuilleter, peut-être que ces écrits vont m’incriminer outre mesure, mais que votre analphabêtise, ainsi que la haine que vous manifestez envers toute forme de culture, font en sorte que, jusqu’ici, j’aie passé inaperçu. Autrement dit, vous lisez juste vos journaux et vos rapports de sang, pas de la poésie. Et c’est par moi, petits monstres, que vous allez commencer à vous cultiver. J’aimerais beaucoup vous dire que nous sommes dix, cent, mille, un million, à écrire de l’art subversif, à sortir la langue de sa poche. Mais ce serait vous mentir, parce que je suis presque tout seul. Si c’est pour ma capacité de séduction dangereuse, de conviction de la société, vous n’avez pas à vous inquiéter : les gens s’en sont toujours câlissé, s’en câlissent et s’en câlisseront comme de l’an quarante, de tout ce que je fais. Le problème que vous vous êtes proposé résoudre ne refera surface que dans beaucoup de temps, après nos morts naturelles, après des générations et des générations, après que beaucoup d’eau ait coulé sous les ponts. Oui, après tout ce temps, vous, vous serez des bœufs oubliés, moi je serai moi. Peu importe que maintenant, je sois ostracisé par tous les milieux qui vous respectent à outrance, qui vous respectent jusqu’à se manquer eux-mêmes le respect; peu importe que mes talents ne soient pas reconnus, qu’il y ait eu toutes sortes de tentatives de me sortir de ma tribune, que cette tribune-là m’ait été prise. Sachez que les gens sont déjà moutons, que vous avez déjà gagné, que j’ai déjà perdu, que je n’ai rien à perdre. Il n’est pas trop intelligent de fâcher des gens qui n’ont rien à perdre, ça finit toujours par leur donner l’appui de tout le monde, ça finit toujours par matérialiser un problème qui n’est que le fruit d’une imagination mal utilisée. Escouade GAMMA, ah oui? Vous pensez vraiment que ce peuple va se lever, que c’est nous la plus grande menace? Vous pensez vraiment que ce qui arrive en Grèce, en Espagne, en Égypte, en Lybie, et j’en passe, vous pensez que ça peut se reproduire au Québec? Laissez-moi vous glisser un conseil : arrêtez de rêver à des éléphants à réaction! Jamais – et je dis jamais – va-t-il se lever, ce populo, bien que je le veuille, et que je n’y puisse rien. Bref, votre travail est inutile, votre salaire trop élevé, et le mien inexistant. Pourquoi n’avez-vous pas créée une escouade qui investigue, par exemple, la corruption de la caste politique, du secteur de la construction, des télécommunications, de la mafia veston-cravate et des proprios de l’île de Montréal? Quoi, qu’est-ce que vous me dites? Ah! Ce sont eux qui signent vos chèques, tous ces escrocs? Alors vous êtes complices! Je connais mes Droits et Libertés, et si vous m’en enlevez juste un seul, tout le monde le saura. Vous serez coupables! Quoi, qu’est-ce que vous me dites? Ah! Vous l’êtes déjà! Vous avez choisi la pire profession possible : croire avoir raison.

3.7.11

Declaración de Hispanidad


El exilado ve al país que se desangra en la distancia y sabe que no puede hacer casi nada por contener su hemorragia, sabe que aquello que vive aún en su memoria tiene los días contados, y se le hinchan las costillas de un aire turbio que no recuerda haber visto enrarecerse. No se puede declarar ileso de la magulladura, pues ya lleva adentro desgarros evidentes, cúpulas de intemperie teñidas de angustia, coplas de helio que vienen y van, al vaivén de las noticias que le llegan. El exilado se sabe caso único, perecedero, y le consta su particularidad en la verdad punzante con la que se desarrollan sus sensaciones, en el atroz maullido de sus tripas cuando – rara eventualidad – oye hablar su idioma con conocida cantilena regional; sabe que el exilio no es perfecto, que nunca lo fue la patria y que su mirada no es fija. El exilado sabe que ningún dictador ha puesto precio a su cabeza, que en casa ni le conocen y que nadie le impide volver, que en su país es un desconocido, que nadie sospecha el sudor ni la sangre que ha derramado para los siglos de su gente.

Aun así, está tan lejos de todo – piensa – y se le acaba el aire queriendo sentir las piedras de la playa de Xàbia arañarle los muslos, queriendo resucitar la apoteosis lunar de Lanzarote, o algún madroño del Retiro con leyenda del beso, vomitándolos a la realidad con los últimos voltios, antes de cerrar los ojos. Siente, sobre todo, vergüenza de que otros maldigan su país, que asesinen en él todo lo que el exiliado había amado, todo lo que aprendió a amar en la distancia. Y es que la ausencia valora, y ahora que está tan lejos de todo – piensa – ha aprendido a valorar. El exilado sabe que no puede volver, aunque ningún dictador haya puesto precio a su cabeza, aunque en casa ni le conozcan y aunque nadie le impida volver, aunque en su país sea un desconocido, aunque nadie sospeche el sudor y la sangre que ha derramado para los siglos de su gente.

El exilado sabe que no puede volver porque el país se desangra en la distancia y que no se puede hacer casi nada por contener su hemorragia. Si volviese ahora, sesgaría todas sus posibilidades de ayudar al país, siendo víctima indisociable del desastre; si no volviese ahora, sesgaría todas sus posibilidades de ayudar al país, siento víctima desastrosa de la disociación. Es por ello que, bajo su proprio juramento, el exilado se presta voluntariamente a una declaración unilateral de hispanidad, antes de que las semánticas extranjeras puedan cometer la osadía de apropiarse su palabra y, más allá de esto, de corromper su memoria, su razón o su legado. Presintiendo su desguace inminente, se sitúa a sí mismo en un cruce imaginario – hispanidad y exilio, hispanidad o exilio.

Y sabe que sus abuelos en las guerras fueron fieles a la docilidad, a la obediencia, y que otros antepasados suyos llevaban la guerrilla en el pecho, que fueron hombres de Bolívar, armados contra el imperio, y que nació él de este mismo exilio, y que sin éste no puede cobrar sentido su cruzada mágica. ¡Contra el ímpetu del destino, cuantas coartadas ha oído en su nombre, y hasta de su boca, y qué poco querer! El exilado tiene la paz oscura del vientre erróneo, allí donde se equivocó la cigüeña, y que por ir al norte no se detuvo, y siguió hasta el hielo con tétrico porte. Nacer del exilio de otros le propugna a uno al exilio – piensa – y se invoca un idioma muerto para expresar el vacío. Y con él lucha, pues le sabe a un brío perpetuo, y se hurga la guerrilla para sacar de sí la miel, para ofrecerla al país en modo de antídoto al destrozo y al olvido. Lo único que puede hacer es volver al idioma, volver a celebrarlo sin florituras, honestamente, como hablan las pestañas.

El exilado sabe que, mediante el idioma, nunca será asimilado completamente por este mundo nuevo, nunca cederá a la amnesia emocional, abrirá senderos para su retorno, mostrará sus alas y sus fervores para los que vengan después, frenará el curso maldito del ayuno. Al hacerlo, concederá el fracaso a las que fueron otrora sus nuevas identidades en el nuevo mundo, renunciará a sus batallas en suelo foráneo, se privará de querer ser otro en otro sistema. Y no es que su entusiasmo sea caduco, ni que la certidumbre del hilo que le une al país le abandone, pero el exilado sabe que sus cartas solo pueden ser barajadas un número determinado de veces, y que pronto agotará sus oportunidades. No tiene miedo del silencio, ni de aquel que le sigue donde vaya, ni de aquel que le seguirá cuando se vaya, pero aún le queda la voluntad de esculpir algún remedio, alguna alquimia preciosa, para los demás, y que en ella se vean reflejados en lo bello, y expurgados del odio y de la barbarie. Y con esa esperanza, el exilado, como un islote amargo, como un iceberg, se va derritiendo, Ícaro picaresco, según se acerca de Sol.

Culo al sol


Fue el día en que desclasificaron a Plutón como planeta: hubo todo tipo de revuelos periodísticos, de hazañas de vulgarización científica y por fin Gustav Holst dejó de revolverse en su tumba por haber quedado incompleta su obra más célebre. Había estado en un plan violento toda la mañana, viendo desfilar noticias podridas sobre mi pantalla cibernética, y tras un acuoso café salí a la calle a buscar tabarra, porque trabajo ya no hay, si no es el de extirpar la gentuza, de castigar a los que nada les importa, a los que afeitan el presente de todo peso semántico y místico. Al tomar conciencia de la magnitud de la imbecilidad humana, hubo algo en mí que acaeció como un desprendimiento de terreno sin fraseo, volcándose por la cornisa. Ventrílocuo ya de los otros, ya de mi memoria, había entonces una mano en mi vientre que me transformaba en destello móvil, en urna justiciera, ambulante. Y así bajé a la calle, bate de béisbol al hombro, pero sin haber silbado nunca el Cara al Sol. Abordando e interrogando a los transeúntes, me di cuenta de que pocos sabían lo de Plutón, y que para ellos Platón era aburrido, que solo la plata importaba, que hasta el burro se había ido, exportado, que mi llaga era única. Intenté el dialogo, aferrado a mi lengua de enano, moscatel entre los vinos, vinacho peleón, rodeado sin visión periférica, escualo de saliva frente a los torsos perfectos. Me arriesgué entonces a ventilar cráneos, a abrir las ventanas de los cerebros, a despejar cabezas, a fracturar las cajas óseas de los prejuicios y de la mediocridad, a subsanar y a sanar en canal. Y oí cantar súbitamente, en la lejanía de la multitud rayada y riente, como los gritos de fe de una procesión despeñada:

– Culo al sol, con la camisa vieja, que tú manchaste azul ayer…

Y me convertí en ellos, ¡qué sueño!, y me dejé disparar en el cuerpo y amé las balas policiacas y fui – solo en el mero instante de mi muerte – feliz.