BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

31.10.12

Champeta dodecafónica



Champeta dodecafónica: dícese de la invención de la horizontalidad de los parámetros alineada con la de la horizontalidad de las consciencias y llevada a cabo mediante sendas variaciones infinitesimales de sonidos rectilíneos, puntiagudos y cabizbajos. ¿Con todo esto, qué se logra? Probar al fin que la fusión no solo es asiática, que lo kitsch no es solo hippie, que lo vulgar no solo es aprehensible, que la verdad no solo es estética (sino que también necea). Aquello que no se debe tocar resulta invitante y aquello que es propio al tacto repulsa. La onda del universo sigue siendo expansiva y se deletrea siempre en todas sus posibilidades, cuando aún la percepción de todas ellas resulta imposible y, por ello mismo, conmovedora en su proyección imaginaria. Surgen, más que a menudo, formas imperfectas y callejones sin salida de la estadística de lo posible y, evidentemente, no se debe uno acongojar ante semejantes manifestaciones histórico-esperpénticas del mal gusto, sino observarlas con distinción y sin juicio alguno salvo aquel de ver por qué prisma definir el magma esencial de la cosa dentro del magma esencial que lo incluye. La definición, aristotélica eso sí, el quid rei, es algo difícil de captar a mano alzada como lo son las variaciones semánticas o infinitas versiones de humanidad apretadas dentro de una delimitación natural que es la distancia física entre ellos. También es importante la distancia del evento desde su epicentro tanto temporal como físico en el momento de evaluar el peso de las intervenciones humanas cuando ocurren. ¿Ocurren por reacción o son instigadoras? La definición se contrae o expande según las ocurrencias se van registrando en el imaginario semántico: ¿la profundidad del abismo entre cada surco grabado en ese imaginario, qué significa? Lo que está claro es que existe. Cada segundo, hay una primera vez más en esta realidad. 

30.10.12

Un métier respectable



- Et…

Avec sa mélodie blême, la polka qu’elle a sollicitée ruine toute l’élégance de l’exercice; la professeure se promène dans les rangées, observant minutieusement les postures :

- Pointez, pointez! Vous êtes en retard sur la musique!

Une vingtaine de pieds brossent le plancher – devant, derrière, devant, derrière; le mouvement pendulaire des jambes à l’unisson se multiplie sur les miroirs, qui couvrent trois des quatre murs de la salle. Aitor essaie de coordonner sa main gauche avec les jambes, remarquant un décalage dans la section en arabesque.

Trop vite peut être? Non, déjà la prof le zieute derrière les barres :

- Ne ralentissez pas!

D’accord, se dit Aitor, ils sont lents de même, ils vont tous se faire engueuler; c’est sûr qu’elle m’arrête avant le détourné, elle va donner les corrections pour l’autre côté.

L’exercice change de dynamique :

- Penché! Deux, trois…

Aitor s’adapte et ralentit – ici la musique plonge avec les torses; un délice d’enharmonies mène au quatrième compte.

- Les bras, tenez vos bras, pour l’amour du ciel!

Puis les torses remontent, et le piano les guide jusqu’à l’équilibre. Comme prévu, la prof se tourne vers Aitor et fait un geste de conclusion. Aitor plaque un accord fantôme, qui plane au-dessus des têtes en effacé.

Est-ce qu’elle va demander deux accords à la fin? Non, elle parle déjà par-dessus la résonance de son geste magique, de son accord-amulette. D’ailleurs, personne ne s’en aperçoit – il reste là, stagnant, sans que personne ne le cueille. Personne ne lui donne le regard : le fameux regard qu’un danseur offre au pianiste lorsqu’ il est véritablement atteint aux tripes par ce qu’il entend.

Aitor regarde l’heure sur la montre-bracelet qu’il a placé dans l’espace à côté du la grave : 9h 27 et ils sont encore aux tendus.

- Je veux voir ces métatarses, hein? Gllllissssez les métatarses…fais voir, Sandrine? Je veux voir un vrai tendu, maintenant…hé voilà, alors pourquoi j’ai rien vu de ça à gauche? D’accord? Pour tout le monde?

La petite Sandrine se ferme la gueule devant la rhétorique de cette vieille poule insupportable. Aitor se demande si elle n’a jamais eu une vie sexuelle, cette prof qui fait soupirer tous les élèves d’ennui, tellement son ton histrionique de maternelle parisienne résonne dans le plafond creux. Elle déambule en sermonnant, puis se rapproche du piano :

- Bon, allez, à droite, s’il vous plaît…préparation…et…

Encore une fois, les quatre derniers comptes de la polka se manifestent dans la salle, précédant le thème banal – tout le monde est dos à Aitor maintenant. Il a l’impression que les jeunes corps se disloquent sur le port de bras, que personne n’a le goût d’être là. Lui en premier – il garde la montre à l’œil, martelant la polka à ne plus finir.

La vieille poule appartient au groupe de professeurs qui aiment claquer les doigts pour tenir le rythme. Sauf que du rythme, elle n’en a pas. Aitor anticipe ses accélérations et ses ralentissements, la guettant sans pitié dans ses promenades autour de la classe. Rendu au penché, il plonge le cours dans le même mystère – les torses disparaissent derrière des allées de fesses serrées.

Aitor arrive à l’accord – il y a une pulsion de ne plus le rejouer, de tous les laisser sans la cerise, et il finit moins audacieusement. Mais ici aussi, la prof détruit les derniers instants de la résonance avec sa voix stridente. Personne n’a envie de l’entendre à 9h32 – surtout pas Aitor.

C’est les jetés : il pense à sortir Belle qui tient ma vie, de Thoinot Arbeau, avec un walking-bass jazzé et pulsant, mais se doute que ce ne sera pas acceptable pour la vieille poule. Il se surprend à imaginer un panache arborescent sur sa tête, à 9h33. Tout le cours la regarde marquer la combinaison dans le miroir, sauf Aitor, qui lui fait face.

- Je, passé, je, passé, …

Quoi d’autre? Du ragtime? Non, se dit Aitor, trop trendy pour elle, elle va s’évanouir de modernisme – il va falloir lui servir l’un de ces trucs vétustes, l’un de ces gargouillis de ballet qui lui vont si bien. Puis il se souvient du thème principal de la Bacchanale de Saint-Saëns – ça rentre dans les accents, au moins.

Aitor s’aperçoit que l’exercice est impair, qu’il va falloir découper le thème en temps réel. Pas le temps de réfléchir, la poule s’est déjà tue, attendant que le cours se place en cinquième :

- Préparation…et…

Composición del Caribe



El Caribe
se compone de pequeños homenajes 
(extrañamente ceremoniales)
y de miedo;
una bitácora de víboras
que se desliza ardiente por un costado
hermoso de la tarde
y en un vaivén pulsante
la causa principal de la emoción
en sujetos mamíferos;
una tarjeta roja en el paraíso
con amplios ademanes de comedia
y no es por dejar un siglo a medias
ni instalarme en los procesos de cordura
ni convertirme en rana ni en cordero
pero la cuerda del futuro tira ahora
de la última substancia del pasado

24.10.12

Nocturno hueco



oh noche que vislumbras
en pasillos de inaudita longitud
los himnos malvados
que contra ti se estrellan

ven tremenda en pulcritud
sapiente como las rocas
y venera el templo oculto
de lo oscuro y las estrellas

oh noche que avanzas despacio
pon tu aguijón en el tiempo
desangra por occidente
los halos del firmamento

salva la gran ceguera
de trascender nuestras vidas huecas
con la maquinaria
y el hábito perentorio

oh noche azul y gris
prensando las humedades nocturnas
contra un estampado
de piel y de lana reunidas

que cavas en suspiros automáticos
la flor espigada del hueso
cosechando en la vuelta de una tuerca
los calambres victoriosos

oh noche peleando como un ataúd
inflable de sombras
multiplicación eterna de la penumbra
sin condición

que lames al día sus heridas
con tu lengua oscura
sospechando en tus habitantes
la sensación de un silencio

23.10.12

La red de los esperados ninjas



las películas ocultas de nuestros encuentros
nos brindan vidas peculiares
y se gozan por instantes las gárgaras temblorosas
del susto adiestrado
gozar los sendos besos del peligro
ahondando en copas vertiginosas del deseo
la pulpa amorosa deshaciéndose de sosiego
ásperos nidos
donde se cultivan el desenlace de las astucias
y la verdadera sed de nuestros bienes

resplandecen los pabellones
se han contado más de mil especies en el bosque
un flujo inesperado se manifiesta en la urbe
bastión tras bastión los Romanos avanzan
se extingue la yerba a sus pies
se huele a podrido a millas de donde están
pero vivimos con ellos
nos nutrimos de sus detritos de fe
nuestros ríos son milenios de nombres
se huele a podrido en ellos

reconstruir la especie
en un vuelco irritado de pasión
con la simbiosis brutal de la belleza nacida
el conducto principal de la vida
con un hada en cada lado de la voz
es esencial la espalda y el todo
la espada es el fruto más hermoso
y con cada esperanza contigua
la red de los esperados ninjas se desarrolla
con la certeza de ladridos ajenos

Ejercicio de estilo nupcial



cruje mi saña cruje
cruza coraje cruza
crece constancia crece
créelo mi vida créelo

sube mi sueño sube
sube vereda y silba
sabes lo que te empuja
sientes lo que te acecha

prisa no te domine
presa no te construya
pronto vendrán los días
presta paciencia cierta

rota planeta rota
rota tengo la espalda
risa me tengo risa
rusa me extirpa raza

vengo por los juglares
vengo la esposa herida
vendo peor que nadie
venzo peor que nunca

yergo dulzura al pecho
yazco entre palo y pasto
juzgo mejor que nadie
jacto mejor que nunca

pero cuidado bicho
pienso crujir del pecho
paso lo que está hecho
pesa si no está dicho

mango tendré que dar
mambo podré bailar
magma envenenar
magna cum laude estar

Teñir los hombres de blanco



nebuloso olvido tiñe los hombres de blanco
les extrae púas
les guarda dientes para la cena
auspicia ausencias para el futuro

y cuando surge el cosmos
apadrinado por nuestro encanto
se oye mugir como a través de cántaros rotos
el lento trascurrir de una gran duda

es con vientre helado entonces
que se vaticina el desnudo
que se combaten los llantos
y se diluyen en nuestros rasgos faciales

porque cuando la corteza tiembla
cuando ya el cascarón se aburre de su forma
y se traga el viento
brotándose de todos los suspiros animales
algo hermoso se produce

se expande el parecer ajeno
se domestica todo en ejercicio de estupor
y cunden alivios
con todo el pesar puesto acuestas

parece un resquicio en espera
un púlpito en ángulo
tronando sobre la blanquicie
escudriñando el vestigio entre nieves

todo se resuelve
hasta el malogrado tinte del alba
todo se resuelve
y se esgrime en tersa lucha hasta el atardecer


3.10.12

Ubre del mundo



en hemisferios porosos
nos hendimos
cuesta abajo es la costumbre
se vislumbra el forcejeo
es con las cobras que se enhebra
pasto adelante tras la siembra

siniestro el hilo
que me une al mundo insignia
encarrilado en la sensación angosta
de una verdad en sosiego
imponente en su corsé
de matices temblorosos

en hemisferios porosos
y en multitud de ademanes
la niña con su rayuela
pasos lentos de los santos
los libros sacerdotales
de los sumerios y egipcios

un requisito de sangre
una plaza donde llueve
y una ubre del mundo torcida
por un planeta ebrio en discordia
síntesis de alabanzas
sostenidas por el cuello

en hemisferios porosos
cuanta gente fea entra
cuantos se van sin pagar
ni tan siquiera ocupan pieza
cuanto nos falta por ver
adormecido el incendio

mil latitudes impares
para cerciorarse siempre
con la brújula en la espalda
y las leguas en la frente
con trampas con porvenir
y lumbre de arena y astros

el propósito es la especie
desprendida de sus grúas
sus títeres entusiasmados
con tijeras aprendiendo
a girar las esquinas
en cada cruce estupendo

son misterios exquisitos
púlpitos de hambre y de cobre
recubiertos por estigmas
y llagas de extenso porte
donde no se percibe el viento
ni el clavo que lo sostiene


29.9.12

Lux ingrata




ingrata luz
volviste a hacer pedazos mi cautela
desde que creo y no busco
la sequía me acecha
llevo cuervos adultos
en mi puño adiestrado
y curvas siniestras
a diestra y siniestra
pero no logro intoxicarme de amor
ni en el pecho me surge
la llamarada del azar
tantas veces intuyo
que el arte no es posible
que mi arte
no es posible
que nadie saldrá limpio
de esta batalla
que mi hambre no servirá
para nada

El profeta equivocado



mi deseo es – a gritos – la aurora tenaz
de un imperio que combate la sequía;
una operación de lujuria
esgrimida en el perfil lastimado del tiempo;
una jauría indiferente
adoctrinando el cauce de mis besos.

necesito explorar más regiones humanas;
ubicar – con las pupilas – los signos del calor;
superar esta nomenclatura estéril;
siento que he sido fuego
pero que las cenizas fertilizan mejor
el suelo que me sustenta.

estreno mis propios alaridos
con la certeza del profeta equivocado;
interpretación justa y paso lento,
favor de los rastreos del pasado;
casi hago míos los nombres de las cosas
con la velocidad del llanto.

adormecido entre aludes benignos
cargo con cielos ajenos
y en la prisa encuentro mi paciencia,
acurrucada en el pacto de mis sonrisas;
pero la verdad nunca es más arriesgada
que el esmero de los necios.

17.7.12

Tautologie de la déception



toujours le même aloi
et paf et paf
un brin de parfum triste s’épand
et puis paf et vlan
la loi se fait douce sur mon dos
démangé à coups de laine

cintre après cintre
je pends
aux dépens des antres
où je côtoie les coyotes
et je me peins les autres
sur le front

pourvu qu’on se laisse
que l’espoir disparaisse
la vie est si simple
qu’elle me blesse
de laisse en laisse
pourvu qu’on se lasse

l’emprise est lourde
démagogique
demain j’agis logique
mais sonne le glas
de mes éloges
au ton orgiaque

l’occulte prospère
je feins le rire
et la caresse survient
maniaque
comme une leçon
de cirque grec

et cric et crac
ça chante en chantier
enchanté ça m’échappe
et poing sur point
ça recommence
les idiots sont heureux

2.7.12

Indio/sincrasia



La actividad del córtex cerebral en Colombia está regida principalmente por el televisor; pocos se aventuran más allá del umbral de sus transmisiones y quienes lo hacen se exponen a ser señalados por una sociedad profundamente atrasada. El problema de la pasividad televisiva es mundial, pero en una colonia históricamente desfasada como lo es Colombia, las consecuencias son devastadoras para su progreso. La pequeña vida de este país es puro vallenato y ron, plomo y hembras, urbanismo defectuoso, corrupción y criminalidad, conversaciones que se suicidan de tienda en tienda bajo la estéril luz de una educación limitada. Y es el pueblo quien se machaca a si mismo con tanta segregación interna: discriminación económica, sexual, racial y de toda índole imaginable. ¿Cómo se puede esperar otra cosa de un pueblo que siempre está a la orden, cometiendo sin cesar semejante jerarquización socio-lexical?

En el nombre de un folclor completamente adquirido y artificial, en Colombia se logran tolerar todo tipo de transgresiones y de barbaries. La más profunda se llama hipocresía religiosa: aquí se ve muy mal al que se declare ateo, pero se actúa sin Dios desde la primera oportunidad. ¿Cómo un país tan creyente puede olvidar tan cotidianamente las enseñanzas éticas de su doctrina? Plegarias y mandamientos no logran impedir que la muerte sea ciudadana colombiana, que el abuso haga parte integrante de ese folclor al que tantos se han adaptado tan bien. Sencillamente, ese mismo folclor se ha inmiscuido en las vidas de muchos que han preferido abdicar frente al dilema: es mejor desconectarse y conectar la televisión, dejar que ella opine por nosotros, permitir que se nos violen las ideas y los derechos para que no duela tanto. Otros se aprovechan de ese vacío: son los oportunistas, ricos como pobres, congresistas como fleteros, directores de programación como gamines inmundos.

Y así perdura la ignorancia, sin tregua posible. La maldad, que se ha vuelto genética, fue instigada por los horrores de la conquista, por las masacres, los genocidios, los castigos, las violaciones, por la mezcla de miedos traídos de tres continentes. Ahora, apenas se sobrevive en un país con 10% de la biodiversidad del planeta, uno de los más ricos del mundo, de donde se saca todo para el bien de los que no viven aquí. Pobre Bolívar: la independencia solo sirvió para sacar himno y bandera, el resto es dependencia in. ¿Cómo en un país tan rico se puede morir la gente de hambre? Así está la cosa, y es que muchos no quieren avanzar ni aprender, ni quieren saber nada – les gusta ese folclor al que tan traumáticamente se han acostumbrado. Se quedan con su flow hediondo, con su cucaracha en la pared y con su banderita gringa en la mano cuando viene Obama, porque ven a los ricos tan intolerantes e ignorantes que nadie quiere parecerse a ellos.

Aquí nadie quiere trabajar; y se entiende, porque ¿para quién trabajamos? ¿Para un puñado de empresas multinacionales que nos roban los recursos y nos dejan tres pesos y un montón de basura a cambio? Los colombianos hemos aprendido a respetarnos tan poco como se nos ha respetado, a tratarnos tan mal como se nos ha tratado, a despreciarnos los unos a los otros como se nos desprecia a todos. Así se bota la basura al suelo, se escupe dentro del carro o de la casa, se irrespetan las normas de la seguridad vial, se agrede a las mujeres, se mata… Los extranjeros lo llevan haciendo en nuestro paraíso desde Cristóbal Colon hasta el Plan Colombia, pasando por el Bogotazo, por Escobar, por las bananeras, así que verdaderamente no hemos aprendido otra cosa. Mientras falten los recursos educativos perdurarán las excusas del que no quiere cambiar y, mientras la televisión siga difundiendo esa pasividad que tanto daña la curiosidad humana y desinforma a la vez, faltaran esos recursos; es un círculo vicioso perfecto, de diseño gringo y perfeccionado en Colombia.

Así será siempre que nos aferremos a nuestra indiosincrasia, neologismo con el que este auctor se permite describir el vacío que nosotros mismos creamos en torno a nuestras infinitas posibilidades. Siempre que se diga que esto es Colombia, que Colombia no cambia, siempre que se continúe aceptando el pésimo nivel de vida que nos brindamos, siendo posible todo lo contrario, accedemos al patético estado que describe este neologismo. Es una resignación casi festiva, porque a la vez nos libera del esfuerzo de lograr la colectividad positiva que es necesaria para sacar al país del hueco en que está metido. Para el flojo, la indiosincrasia justifica la farra que le sigue a la balacera, y como Dios es todo perdón, supuestamente, no ha pasado nada y tabula rasa. Para el que sí quiere cambiar, sin embargo, la indiosincrasia propugna su marcha del país, generalmente sin intenciones de volver, lo cual no ayuda en nada a la causa. Y es que, si todos los que quieren cambiar se van, ¿quién queda?

1.7.12

Estructura del llanto



Que no se musite más,
al son intacto de la lengua,
que no servimos,
que no somos.
Que la lengua misma
chasquee mil veces y repita
su recorrido impávido
al interior de la boca,
pero que no se susurre más
una sola derrota.
Que se logre la intoxicación mágica
de los peligros
mediante el uso apropiado
de la voz y de la ternura.
Que se obtenga la fórmula definitiva
para ahuyentar a los lobos
y que los dioses nos acosen
con muchachos escuálidos.
Que se apaguen los focos de la luna
y de las fábricas de alas
para llegar a ella.
Que la industria se disperse,
entrando en barrena
las cifras de la prisa.
En el apetito preciso se rectificará
una nueva forma,
que pueda vivir de forma indefinida
en las tumbas.
Se le llamará el arte de vivir
para cerrar las brechas.
Será el receptáculo final
de todos los bienes
eternos de la consciencia.
Allí donde corta el cuchillo, será herida;
donde sana el esparadrapo, será herida.
Se verá – a partir de sus múltiples
lados trigonométricos –
el abismo.
Cada trozo de nuestra furia
podrá cobrar un valor pétreo, desnudo.
Allí donde haya despertado el amor,
callará;
donde caldee el odio, callará.
Si en la última partícula de arte
queda la vida,
se escogerá la vida.

13.6.12

Faire confiance à une prophétie



Le laboratoire a pris fin; il est temps de voir ce qu’a été fait.

Pendant des années nous avons travaillé à laisser la trace nécessaire, le sillon durable, l’étincelle adroite. Nous voilà au comble d’un épuisement fructueux, de ceux dont la crampe au muscle fait guise de caresse. Nous arrivons. Nous sommes arrivés.

Je voulais juste dire que je l’ai déjà dit; que nombreux sont ceux et celles qui ont choisi, depuis la tribune aride de l’indifférence, d’abolir le message que j’ai tant aimé léguer. Espérons que cette parole soit – aujourd’hui – livrée en toute sincérité, qu’elle ne soit plus ignorée comme elle l’a été par sa précocité dérangeante.

Le Québec n’était pas prêt pour ce message quand je l’ai livré. J’ai eu, dans le creux de mes mains, l’envie céleste de l’empathie. J’ai reçu en échange de mon geste, comme on dit, un char de marde. J’ai eu mal, j’ai eu bobo, je suis parti. J’ai dit : n’attendez plus rien de moi. J’ai dit : Hugues Corriveau, t’es con. J’ai dit : vous êtes ingrats, vous n’êtes pas prêts pour votre joie. Or je crois que mon effort valait la peine.

Je vis sans la hantise. Que je ne sois plus présent parmi vous, ça ne veut pas dire que je ne vous aime pas. Je vous exhorte de suivre votre cœur jusqu’à la paralysie de l’aorte. J’ai aimé vous brasser jusqu’à la névrose, je l’admets. C’était par amour. Mais si j’étais là maintenant, je serais en prison, parce que j’étais trop lucide, trop en avance. Imaginez ce que je vois maintenant. Vous vivez ce que j’ai déjà imaginé, souffert, écrit et oublié. J’en suis heureux, de votre mine.

Ce qu’était impensable il y a deux ans, lorsque j’ai publié Faire Confiance à un animal, est aujourd’hui dans la racine de toutes les bouches. Personne ne sait encore c’est quoi; peut-être un étudiant curieux retrouvera ce livre, reconnaîtra sa prophétie de symboles, comparera l’écrit avec le réel, et pleurera d’enthousiasme. C’était un livre du futur et voilà qu’il est pertinent au présent. Le Québec est réel, peut se lever, peut encore émanciper son balbutiement rêvé. Il se peut.

Sur la couverture du livre il y a une toile de mon cru qui aurait pu être peinte de ces jours-ci, tellement elle représente la réalité quotidienne. Le carré rouge ne manque pas, les jeunes manifestants non plus. Mais elle a été extirpée de mon imagination uniquement, voilà le hic. Elle a été peinte il y a trois ans, quand le Québec s’ennuyait, quand un tel soulèvement était impensable. Ce livre n’est alors que de la pure prophétie, ce livre n’est que prédiction d’un futur que vous avez rendu présent. Je suis heureux d’avoir prédit votre avènement.

Espérons qu’on ne me traite plus d’égoïste; je ne suis qu’un papa fier de son enfant qui marche enfin, qui perdure par ses propres gestes. Je ne suis qu’un papa fier d’avoir engendré la vie. Mais personne ne doit être votre père. Personne ne doit vous engendrer. Soyez grands par vous-mêmes; si je l’ai fait, vous pouvez le faire aussi. Chaque mot devient réel et la vie devient votre chef d’œuvre. Nous arrivons. Nous sommes arrivés.

8.6.12

Tais-toé, Villeneuve!



Voilà qu’enfin le Québec se réveille! Et c’est à ce moment-là que les riches changent de pays, dit le pollueur en chef du Canada, l’amibe motorisée, Jacques Villeneuve. Hourra alors, ça va même valoir la peine que j’y retourne un jour!  Espérons que, cette fois-ci, Ecclestone crisse son camp pour de vrai. Peut-être que nous aurons accès à des véhicules électriques plus facilement si ces obsédés du pétrole s’en vont ahuris pour ne plus revenir. Peut-être qu’alors nous comprendrons mieux les réalités de la pauvreté qu’existe au Québec et que nous prendrons des pas surs pour l’enrayer. Tout le cash qu’est brûlé avec chaque Grand Prix pourrait être réinvesti dans les universités, dans les services sociaux, dans les communautés autochtones, les régions éloignées et j’en passe. Espérons, effectivement, que tout le bruit insupportable et la célébration de la médiocrité et du machisme crasse qu’ont représenté – jusqu’ici – ce Grand Prix, soient sacrifiés publiquement, au grand dam de tous les imbéciles heureux du pays. Comme ça, ce seront des imbéciles malheureux : il était temps, batinse…

Laissez-moi, GRC et gang de tabarnak au pouvoir, depuis ma distance, vous laisser clair une chose : votre ordre doit mourir. J’ai trop sacrifié déjà pour le Québec mais j’admire ceux et celles qui sont vraiment encore là. J’encourage les lucides et les intègres à aller jusqu’au déchiquètement total des intégrants de la machine toute-engloutissante. Le problème au Québec, c’est qu’on n’a pas assez peur. On s’inquiète pour quelques vitres cassées – s’inquiète-t-on pour des menaces de mort menées à bout? Il n’y en a pas. Seuls y sont assassinés les mafieux aux prises avec des dettes de drogue et quelques joueurs de poker bas-de-gamme. Seul D’arcy McGee. Les gens, au Québec, meurent de cancer et de stress, se suicident par ennui et crèvent d’embonpoint. Le gouvernement Charest ne se rend pas compte de que le pays est trop sous contrôle, de que la situation au Québec est impossible à faire déborder. Les étudiants, les syndicats, dans leurs moyens de pression, ne brisent pas les règles du bon comportement général. Si ce n’était qu’ils cassent quelques vitres et jettent quelques pierres, c’est bien la paix.

Si le ton montait, ça changerait. Mais ça manque beaucoup d’imagination. Les étudiants auraient dû provoquer ce conflit il y a au moins une décennie, maintenant c’est trop tard. En effet, la société en tant que telle n’a plus de raison d’être; voici l’ère hyper-commerciale du nihilisme existentiel. On ne peut plus sauver quoi que ce soit et encore moins un diplôme. Si les causes de ce désastre avaient été décelées il y a dix ou vingt ans, on aurait aujourd’hui une génération créative en train de participer à l’histoire. Si on pouvait à peine concevoir le manque de motivation de ces jeunes, on éprouverait une déception totale. Ils veulent à tout prix rentrer dans le système car, au fond, ils ne luttent que pour ça. C’est pénible.

Comme si les études, au Québec, valaient la peine. N’importe qui, avec imagination, discipline, force d’analyse et motivation, peut s’éduquer mieux sur Wikipédia. Ils luttent pour s’endetter moins, tandis que le gouvernement vend les ressources du pays et s’empoche les bénéfices. Et le gouvernement fait ça parce qu’aucun juge se fait lyncher, parce qu’aucun policier se fait brûler sur la place publique, parce qu’aucun fils de PDG se fait séquestrer et torturer, parce que les excès de la laideur humaine ne rentrent pas dans l’équation québécoise, et c’est ainsi que la beauté devient à son tour banale et – à la longue – imperceptible. Bien sûr que ce n’est pas souhaitable, tout ce que j’ai dit (ou peut-être que oui); ce n’est pas moi qui compte procéder, mais que faut-il faire pour cesser les abus des leaders de la société et l’indifférence de cette société à leur égard? Est-elle mieux, moralement, l’exploitation illimitée du Grand Nord, l’inaccessibilité aux études supérieures, les abus policiers et financiers? Est-il mieux, le Grand Prix?

Ça a commencé à marcher parce que voilà que cet imbécile de Jacques Villeneuve a peur de perdre son petit jeu de pouvoir. Il chiâle, gesticule dans son petit cocktail-bénéfice : il chie dans son froc. C’est jouissif – son règne achève.

Alors, pour que ça marche, il faut cesser de vouloir danser sur la musique des abuseurs. En tant que société, nous avons la possibilité d’exclure le gouvernement de l’influence qu’il compte avoir sur nous. Ceci s’accomplit en faisant nos propres structures, en construisant nos propres écoles. Réfléchissons sur ce pour quoi nous nous battons aujourd’hui : nous faire reconnaître officiellement par la génération précédente. Nous avons d’autres systèmes de reconnaissance, nous, que nous ne faisons pas valoir. Notre manque d’imagination collectif nous mène à essayer de sauver ce qu’est déjà brisé. À ce rythme, nous allons perdre au moins une génération au conflit perpétuel de deux mondes irréconciliables. Faisons plutôt fi de cette distraction ponctuelle et, à place de mettre fin à un monde fini, commençons le nôtre.

4.6.12

Cansarse




cansarse
ser virrey de mi conciencia
estupefacto luzco asombros
aun permanezco
no llevo las manos a mi cara
sin humedad
sin un estrépito de salitre
trasquilando mi ansia
no he grabado en la tráquea
mis gritos
fallecer es tan común
como desfallecer
atracar en puertos dispares
con el hielo en la sangre ajena
pero cansarse
de la vida y las heces
de los cuellos que no se pueden
acariciar
de su gelatina esculpida
que languidece
eso es un lujo de micos locos
de los que aprovechan
cuerdas y espadas
para acortar el rato
costumbre de hematomas
de equimosis y epicentros
de raspaduras del corazón
tirado entre motos
con las cucarachas ennegreciéndose
y creer en algo firme
en algo maduro
tener aun así
que creer en algo bello
así es cansarse
es esperar nunca tener que volver
la vista atrás para desperezarse
es ser remedio más que enfermedad
pero beber gotas de miedo
por la boca ensanchada
deglutir los frutos del amor
cansado
tener en la experiencia inmóvil
la certeza tersa del movimiento
es llevar a la vez
la crueldad y la caricia adentro
y tener que deshojarlas por momentos
en hitos de palidez
cuando el cansancio aflora
es entonces casi un descanso
ya en si una seguridad catastrófica
y permanezco
ya nada puede cambiar ni la belleza
ni la cima del asco
ni los ojos perdidos de admiración
ni el escándalo
ni la risa atroz de esa mujer
que se lo roba
y que después lo bota a la calzada
también cansada
del propio cansancio habitada
saciada de él

6.5.12

Prière pour chamans



debout, conscience!
je me forge un trésor magnétique
fait de société et de petit orgueil
certes
mais là où les progrès sont remarquables
où les poignées des portes tournent
où les ours ne mordent pas

ne déchiquète pas mes tréfonds
Dieu
fais de moi un aimant
attire vers moi tous les destins heureux
qu’en moi se fasse un temple
de la fortune et la réconciliation
où les chamans sortent du placard

j’apprends l’humilité
à force de rétrocession poétique
de rétrospectives de clarté furieuse
à poing levé
à doigts cultivateurs d’autres peaux
là où les paroles s’émancipent
où elles laissent vaincre la tendresse

2.5.12

De la anestesia local del tiempo



la vida es como un poema chamuscado
ojalá fuera sabio para explicarme
mis huesos chorrean tinta
pero la vida necesita anestesia
una punción tan fuerte no puede
tragarse en frío
la mecánica de la vida se asemeja
a la del agua
golpe tras golpe se consiguen
los deseos
aunque algunos solo logran
ahuyentar sus aves del paraíso
el acoso virgen del tiempo
contra las rocas
marea tras marea el destino asusta
cuando se estremece el tiempo
en algún rincón del parpadeo
vuelve a vibrar la glosa del cielo
la luz es un pecado difícil
se acuesta cual perrito en la sombra
de un obstáculo certero
el precio de la belleza
es una locura incierta que expurga
raudos rizos de carisma
se vive entre zonas en que el desagüe
ha limpiado las cavernas
donde se fija la espuma en la atmósfera
antes de caer con nitidez
la vida es una catástrofe
que muchos menosprecian
la obsesión de la felicidad
impone hábitos de mugre estéril
la verdadera calumnia es el proceso
que nos aleja del comienzo
la meta es un engaño útil
pero su persistencia desgasta
el estómago del olvido es donde acaban
las añoranzas mal digeridas
la cumbre del iluminado
es un sorteo de bruces
la condición perfecta se alcanza
con leve anestesia
con corto despecho de alma
apaciguado con vil derrota
el pacto en el que se siembra
por algo se habrá de romper
truculencias
lluvias anchas
saña de ver o no ver
con especial cariño antiguo
con tensión intransigente
llego al pecho mismo de mi pasado
es turbia la verdad pero no estorba
se tuerce la virtud
pero su paso es seguro
llevo amantes en las sombras
que se mueven con sigilo
se amontonan elegantes
sin rumbo y colgando de un hilo
los parto porque no saben
el auguro que les espera
como un tábano
mi fe sincera
y mi ábaco posicionado
en virtud del universo

1.5.12

Afueras del presente



en las afueras del presente
se abren campos de sal
donde vamos desnudos
con la serenidad del aire
en un trazo continuo de vida
si en la memoria
hubiese logrado alzarse
algún hito vigente
la rabia estaría en huelga
el trigo tierno la cegaría
pero vamos desnudos
los campos de sal nos acogen
donde no se logra plantar nada
sino el cuerpo amargo
de la lengua hinchada
sino pájaros en círculos
en un trazo continuo de vida
solicitando nuestra sal
y la memoria esbelta
alargándose en la lengua
en su punta de destrozos
empujando el último idioma
desnudo en lo ancho del cielo
trazando círculos

27.4.12

Ça prend du sang au Québec



Ça prend du sang au Québec : du sang français, du sang anglais, du sang irlandais, du sang espagnol, du sang vietnamien, du sang hongrois, du sang inuit, du sang tunisien, du sang égyptien, du sang argentin, du sang écossais, du sang haïtien, du sang cree, du sang flamand, du sang croate, du sang jamaïquain, du sang polonais, du sang béninois, du sang estonien, du sang danois, du sang vénézuélien, du sang iroquois, du sang montagnais, du sang néo-zélandais, du sang mexicain, du sang algérien, du sang russe, du sang chinois, du sang norvégien, du sang micmac, du sang japonais, du sang laotien, du sang picard, du sang occitan, du sang portugais, du sang italien, du sang israélien, du sang colombien, du sang chilien, du sang égyptien, du sang congolais, du sang cubain, du sang bosniaque, du sang palestinien, du sang paraguayen, du sang catalan, du sang rwandais, du sang coréen, du sang ivoirien, du sang nahuatl, du sang étatsunien, du sang suédois, du sang arménien, du sang uruguayen, du sang japonais, du sang slovaque, du sang brésilien, du sang roumain, du sang tchèque, du sang néerlandais, du sang antillais, du sang irakien, du sang hondurien, du sang gabonais, du sang mapuche, du sang australien, du sang finnois, du sang afrikaans, du sang grec, du sang bulgare, du sang turc, du sang iranien, du sang islandais, du sang yéménite, du sang maltais, du sang albanais, du sang thaïlandais, du sang afghan, du sang marocain, du sang letton, du sang cambodgien, du sang salvadorien, du sang bélizien, du sang libyen…

…et tous les sangs qui sont les affluents du bassin Laurentien.

Ça prend du sang au Québec.

Ça prend du sang à Québec : du sang fonctionnaire, du sang syndiqué, du sang péquiste, du sang sportif, du sang universitaire, du sang libéral, du sang conservateur, du sang politique, du sang administratif, du sang bureaucratique, du sang étudiant, du sang ministériel, du sang emblématique, du sang législatif, du sang policier, du sang réglementaire, du sang boursier, du sang médiatique, du sang constitutionnel, du sang anticonstitutionnel, du sang pétrolier, du sang minier, du sang industriel, du sang immobilier, du sang propriétaire, du sang banquier, du sang religieux, du sang missionnaire, du sang militaire, du sang judiciaire, du sang néolibéral, du sang lacrymogène, du sang prolétaire, du sang bourgeois, du sang yo, du sang oi, du sang agrégé, du sang intérim, du sang recteur, du sang médical, du sang pharmaceutique, du sang chercheur, du sang scientifique, du sang financier, du sang notarial, du sang motard, du sang consanguin, du sang royal, du sang dessus dessous…

…et tout le sang que ça prendra pour avoir la paix.

Là où la paix n’est que le manque de sang.

Ça prend du sang au Québec.

Ça prend du sens…