BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

1.7.12

Estructura del llanto



Que no se musite más,
al son intacto de la lengua,
que no servimos,
que no somos.
Que la lengua misma
chasquee mil veces y repita
su recorrido impávido
al interior de la boca,
pero que no se susurre más
una sola derrota.
Que se logre la intoxicación mágica
de los peligros
mediante el uso apropiado
de la voz y de la ternura.
Que se obtenga la fórmula definitiva
para ahuyentar a los lobos
y que los dioses nos acosen
con muchachos escuálidos.
Que se apaguen los focos de la luna
y de las fábricas de alas
para llegar a ella.
Que la industria se disperse,
entrando en barrena
las cifras de la prisa.
En el apetito preciso se rectificará
una nueva forma,
que pueda vivir de forma indefinida
en las tumbas.
Se le llamará el arte de vivir
para cerrar las brechas.
Será el receptáculo final
de todos los bienes
eternos de la consciencia.
Allí donde corta el cuchillo, será herida;
donde sana el esparadrapo, será herida.
Se verá – a partir de sus múltiples
lados trigonométricos –
el abismo.
Cada trozo de nuestra furia
podrá cobrar un valor pétreo, desnudo.
Allí donde haya despertado el amor,
callará;
donde caldee el odio, callará.
Si en la última partícula de arte
queda la vida,
se escogerá la vida.