BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

29.9.12

El profeta equivocado



mi deseo es – a gritos – la aurora tenaz
de un imperio que combate la sequía;
una operación de lujuria
esgrimida en el perfil lastimado del tiempo;
una jauría indiferente
adoctrinando el cauce de mis besos.

necesito explorar más regiones humanas;
ubicar – con las pupilas – los signos del calor;
superar esta nomenclatura estéril;
siento que he sido fuego
pero que las cenizas fertilizan mejor
el suelo que me sustenta.

estreno mis propios alaridos
con la certeza del profeta equivocado;
interpretación justa y paso lento,
favor de los rastreos del pasado;
casi hago míos los nombres de las cosas
con la velocidad del llanto.

adormecido entre aludes benignos
cargo con cielos ajenos
y en la prisa encuentro mi paciencia,
acurrucada en el pacto de mis sonrisas;
pero la verdad nunca es más arriesgada
que el esmero de los necios.