BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

31.10.12

Champeta dodecafónica



Champeta dodecafónica: dícese de la invención de la horizontalidad de los parámetros alineada con la de la horizontalidad de las consciencias y llevada a cabo mediante sendas variaciones infinitesimales de sonidos rectilíneos, puntiagudos y cabizbajos. ¿Con todo esto, qué se logra? Probar al fin que la fusión no solo es asiática, que lo kitsch no es solo hippie, que lo vulgar no solo es aprehensible, que la verdad no solo es estética (sino que también necea). Aquello que no se debe tocar resulta invitante y aquello que es propio al tacto repulsa. La onda del universo sigue siendo expansiva y se deletrea siempre en todas sus posibilidades, cuando aún la percepción de todas ellas resulta imposible y, por ello mismo, conmovedora en su proyección imaginaria. Surgen, más que a menudo, formas imperfectas y callejones sin salida de la estadística de lo posible y, evidentemente, no se debe uno acongojar ante semejantes manifestaciones histórico-esperpénticas del mal gusto, sino observarlas con distinción y sin juicio alguno salvo aquel de ver por qué prisma definir el magma esencial de la cosa dentro del magma esencial que lo incluye. La definición, aristotélica eso sí, el quid rei, es algo difícil de captar a mano alzada como lo son las variaciones semánticas o infinitas versiones de humanidad apretadas dentro de una delimitación natural que es la distancia física entre ellos. También es importante la distancia del evento desde su epicentro tanto temporal como físico en el momento de evaluar el peso de las intervenciones humanas cuando ocurren. ¿Ocurren por reacción o son instigadoras? La definición se contrae o expande según las ocurrencias se van registrando en el imaginario semántico: ¿la profundidad del abismo entre cada surco grabado en ese imaginario, qué significa? Lo que está claro es que existe. Cada segundo, hay una primera vez más en esta realidad. 

30.10.12

Un métier respectable



- Et…

Avec sa mélodie blême, la polka qu’elle a sollicitée ruine toute l’élégance de l’exercice; la professeure se promène dans les rangées, observant minutieusement les postures :

- Pointez, pointez! Vous êtes en retard sur la musique!

Une vingtaine de pieds brossent le plancher – devant, derrière, devant, derrière; le mouvement pendulaire des jambes à l’unisson se multiplie sur les miroirs, qui couvrent trois des quatre murs de la salle. Aitor essaie de coordonner sa main gauche avec les jambes, remarquant un décalage dans la section en arabesque.

Trop vite peut être? Non, déjà la prof le zieute derrière les barres :

- Ne ralentissez pas!

D’accord, se dit Aitor, ils sont lents de même, ils vont tous se faire engueuler; c’est sûr qu’elle m’arrête avant le détourné, elle va donner les corrections pour l’autre côté.

L’exercice change de dynamique :

- Penché! Deux, trois…

Aitor s’adapte et ralentit – ici la musique plonge avec les torses; un délice d’enharmonies mène au quatrième compte.

- Les bras, tenez vos bras, pour l’amour du ciel!

Puis les torses remontent, et le piano les guide jusqu’à l’équilibre. Comme prévu, la prof se tourne vers Aitor et fait un geste de conclusion. Aitor plaque un accord fantôme, qui plane au-dessus des têtes en effacé.

Est-ce qu’elle va demander deux accords à la fin? Non, elle parle déjà par-dessus la résonance de son geste magique, de son accord-amulette. D’ailleurs, personne ne s’en aperçoit – il reste là, stagnant, sans que personne ne le cueille. Personne ne lui donne le regard : le fameux regard qu’un danseur offre au pianiste lorsqu’ il est véritablement atteint aux tripes par ce qu’il entend.

Aitor regarde l’heure sur la montre-bracelet qu’il a placé dans l’espace à côté du la grave : 9h 27 et ils sont encore aux tendus.

- Je veux voir ces métatarses, hein? Gllllissssez les métatarses…fais voir, Sandrine? Je veux voir un vrai tendu, maintenant…hé voilà, alors pourquoi j’ai rien vu de ça à gauche? D’accord? Pour tout le monde?

La petite Sandrine se ferme la gueule devant la rhétorique de cette vieille poule insupportable. Aitor se demande si elle n’a jamais eu une vie sexuelle, cette prof qui fait soupirer tous les élèves d’ennui, tellement son ton histrionique de maternelle parisienne résonne dans le plafond creux. Elle déambule en sermonnant, puis se rapproche du piano :

- Bon, allez, à droite, s’il vous plaît…préparation…et…

Encore une fois, les quatre derniers comptes de la polka se manifestent dans la salle, précédant le thème banal – tout le monde est dos à Aitor maintenant. Il a l’impression que les jeunes corps se disloquent sur le port de bras, que personne n’a le goût d’être là. Lui en premier – il garde la montre à l’œil, martelant la polka à ne plus finir.

La vieille poule appartient au groupe de professeurs qui aiment claquer les doigts pour tenir le rythme. Sauf que du rythme, elle n’en a pas. Aitor anticipe ses accélérations et ses ralentissements, la guettant sans pitié dans ses promenades autour de la classe. Rendu au penché, il plonge le cours dans le même mystère – les torses disparaissent derrière des allées de fesses serrées.

Aitor arrive à l’accord – il y a une pulsion de ne plus le rejouer, de tous les laisser sans la cerise, et il finit moins audacieusement. Mais ici aussi, la prof détruit les derniers instants de la résonance avec sa voix stridente. Personne n’a envie de l’entendre à 9h32 – surtout pas Aitor.

C’est les jetés : il pense à sortir Belle qui tient ma vie, de Thoinot Arbeau, avec un walking-bass jazzé et pulsant, mais se doute que ce ne sera pas acceptable pour la vieille poule. Il se surprend à imaginer un panache arborescent sur sa tête, à 9h33. Tout le cours la regarde marquer la combinaison dans le miroir, sauf Aitor, qui lui fait face.

- Je, passé, je, passé, …

Quoi d’autre? Du ragtime? Non, se dit Aitor, trop trendy pour elle, elle va s’évanouir de modernisme – il va falloir lui servir l’un de ces trucs vétustes, l’un de ces gargouillis de ballet qui lui vont si bien. Puis il se souvient du thème principal de la Bacchanale de Saint-Saëns – ça rentre dans les accents, au moins.

Aitor s’aperçoit que l’exercice est impair, qu’il va falloir découper le thème en temps réel. Pas le temps de réfléchir, la poule s’est déjà tue, attendant que le cours se place en cinquième :

- Préparation…et…

Composición del Caribe



El Caribe
se compone de pequeños homenajes 
(extrañamente ceremoniales)
y de miedo;
una bitácora de víboras
que se desliza ardiente por un costado
hermoso de la tarde
y en un vaivén pulsante
la causa principal de la emoción
en sujetos mamíferos;
una tarjeta roja en el paraíso
con amplios ademanes de comedia
y no es por dejar un siglo a medias
ni instalarme en los procesos de cordura
ni convertirme en rana ni en cordero
pero la cuerda del futuro tira ahora
de la última substancia del pasado

24.10.12

Nocturno hueco



oh noche que vislumbras
en pasillos de inaudita longitud
los himnos malvados
que contra ti se estrellan

ven tremenda en pulcritud
sapiente como las rocas
y venera el templo oculto
de lo oscuro y las estrellas

oh noche que avanzas despacio
pon tu aguijón en el tiempo
desangra por occidente
los halos del firmamento

salva la gran ceguera
de trascender nuestras vidas huecas
con la maquinaria
y el hábito perentorio

oh noche azul y gris
prensando las humedades nocturnas
contra un estampado
de piel y de lana reunidas

que cavas en suspiros automáticos
la flor espigada del hueso
cosechando en la vuelta de una tuerca
los calambres victoriosos

oh noche peleando como un ataúd
inflable de sombras
multiplicación eterna de la penumbra
sin condición

que lames al día sus heridas
con tu lengua oscura
sospechando en tus habitantes
la sensación de un silencio

23.10.12

La red de los esperados ninjas



las películas ocultas de nuestros encuentros
nos brindan vidas peculiares
y se gozan por instantes las gárgaras temblorosas
del susto adiestrado
gozar los sendos besos del peligro
ahondando en copas vertiginosas del deseo
la pulpa amorosa deshaciéndose de sosiego
ásperos nidos
donde se cultivan el desenlace de las astucias
y la verdadera sed de nuestros bienes

resplandecen los pabellones
se han contado más de mil especies en el bosque
un flujo inesperado se manifiesta en la urbe
bastión tras bastión los Romanos avanzan
se extingue la yerba a sus pies
se huele a podrido a millas de donde están
pero vivimos con ellos
nos nutrimos de sus detritos de fe
nuestros ríos son milenios de nombres
se huele a podrido en ellos

reconstruir la especie
en un vuelco irritado de pasión
con la simbiosis brutal de la belleza nacida
el conducto principal de la vida
con un hada en cada lado de la voz
es esencial la espalda y el todo
la espada es el fruto más hermoso
y con cada esperanza contigua
la red de los esperados ninjas se desarrolla
con la certeza de ladridos ajenos

Ejercicio de estilo nupcial



cruje mi saña cruje
cruza coraje cruza
crece constancia crece
créelo mi vida créelo

sube mi sueño sube
sube vereda y silba
sabes lo que te empuja
sientes lo que te acecha

prisa no te domine
presa no te construya
pronto vendrán los días
presta paciencia cierta

rota planeta rota
rota tengo la espalda
risa me tengo risa
rusa me extirpa raza

vengo por los juglares
vengo la esposa herida
vendo peor que nadie
venzo peor que nunca

yergo dulzura al pecho
yazco entre palo y pasto
juzgo mejor que nadie
jacto mejor que nunca

pero cuidado bicho
pienso crujir del pecho
paso lo que está hecho
pesa si no está dicho

mango tendré que dar
mambo podré bailar
magma envenenar
magna cum laude estar

Teñir los hombres de blanco



nebuloso olvido tiñe los hombres de blanco
les extrae púas
les guarda dientes para la cena
auspicia ausencias para el futuro

y cuando surge el cosmos
apadrinado por nuestro encanto
se oye mugir como a través de cántaros rotos
el lento trascurrir de una gran duda

es con vientre helado entonces
que se vaticina el desnudo
que se combaten los llantos
y se diluyen en nuestros rasgos faciales

porque cuando la corteza tiembla
cuando ya el cascarón se aburre de su forma
y se traga el viento
brotándose de todos los suspiros animales
algo hermoso se produce

se expande el parecer ajeno
se domestica todo en ejercicio de estupor
y cunden alivios
con todo el pesar puesto acuestas

parece un resquicio en espera
un púlpito en ángulo
tronando sobre la blanquicie
escudriñando el vestigio entre nieves

todo se resuelve
hasta el malogrado tinte del alba
todo se resuelve
y se esgrime en tersa lucha hasta el atardecer


3.10.12

Ubre del mundo



en hemisferios porosos
nos hendimos
cuesta abajo es la costumbre
se vislumbra el forcejeo
es con las cobras que se enhebra
pasto adelante tras la siembra

siniestro el hilo
que me une al mundo insignia
encarrilado en la sensación angosta
de una verdad en sosiego
imponente en su corsé
de matices temblorosos

en hemisferios porosos
y en multitud de ademanes
la niña con su rayuela
pasos lentos de los santos
los libros sacerdotales
de los sumerios y egipcios

un requisito de sangre
una plaza donde llueve
y una ubre del mundo torcida
por un planeta ebrio en discordia
síntesis de alabanzas
sostenidas por el cuello

en hemisferios porosos
cuanta gente fea entra
cuantos se van sin pagar
ni tan siquiera ocupan pieza
cuanto nos falta por ver
adormecido el incendio

mil latitudes impares
para cerciorarse siempre
con la brújula en la espalda
y las leguas en la frente
con trampas con porvenir
y lumbre de arena y astros

el propósito es la especie
desprendida de sus grúas
sus títeres entusiasmados
con tijeras aprendiendo
a girar las esquinas
en cada cruce estupendo

son misterios exquisitos
púlpitos de hambre y de cobre
recubiertos por estigmas
y llagas de extenso porte
donde no se percibe el viento
ni el clavo que lo sostiene