BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

15.3.13

Singularidad compartida



¿Cómo trabajar en paz?
¿Cómo refugiarse
de los que tanto preguntan,
de los que tanto amenazan
y tanto poseen?

¿Cómo lograr que
no haya nada o nadie
de quien protegerse?
¿Cómo evitar el gentío
si evitar es necesitar negar?

Nos atrapan y nos cazan:
esperamos el destripe
o el desquite
con la singularidad compartida
de nuestra angustia;

pero y ¿cómo huir?
¿Cómo danzar a las afueras
de todo, siempre tangente?
¿En qué imperturbable isla
hemos de escoger lar?

Y así agradecemos
la indiferencia planificada
que nos brinda el enemigo
y nos damos cuenta
de que no habrá descanso

porque la lucha es necesaria,
porque las instituciones
ya no son lo que fueron
concebidas para ser ni cumplen
con sus obligaciones.

Por eso hay que desbaratar,
con amor y cautela,
el mismo amanecer que empalaga
y que cumple cien siglos
cada día,

a pesar de que las cumbres
estén protegidas por halcones
y de que sus garras desgarren
las carnes que cotidianamente
desafían la altura.