BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

19.4.13

La noche alargada



¿oíste la noche?
su actitud rizada nos vislumbró
como un rizoma preciso
y quedaron solas las farolas
en la noche de cortar hígados
con picos de vidrio
noche autista
quieta como un cadáver de ciudad
en donde súbitamente
se instaló una confianza infantil

¿pero tú la oíste la noche?
tras varios siglos
desfilando erguidos
pasó un amago de taxi
que casi nos derrama encima
todo un cúmulo de cláxones
pero apenas fue un pito tímido
recogido y que no
rompió el rígido
cálculo subterráneo
que nos observaba

¿pero y tú la llegaste a oír
pasar la alargada noche?
creo que fue ella la que pasó
porque no había nadie más ahí
los gatos estaban tres calles atrás  
ni se oyeron los nocturnos
basureros en su truculencia
ni se nos inmiscuyeron
putas flacos ni tinteros
sino que en un implacable
silenciaullido magullador
desprendiose algo
madrugó la suerte


N.A. – Este poema puede y debe ser leído después de haberlo leído pero excluyendo del dicho poema los signos de interrogación al leerlo y/o puede también no ser leído, en cuyo caso no importa porque sí que no está leyendo esto. Se recomienda leer una miguitica y/o pizquita a, pongamos, Cervantes, Platón y Cortázar (por no decir Chomsky, Jodorowsky y Thoreau) antes de proceder o no a su lectura pública y/o privada ante público voraz y/u hostil, pero si no lo ha hecho, to’o bien pri y/o qué mondá