BLOG PERPETRADO POR

FRANCISCO LEQUERICA

27.10.13

Incapazteca



lo que se sale de la selva
que se escucha entre rastros
arquitectónicos
la edad plana entre finitos
entre algunos cuerpos
que importan otros
que atraviesan
sin sigilo la era inaudita
del error es evidente y crece
sistemáticamente se disuelve
cada hora se alarga de mucho
su hocico se vuelve cavidad
no se aligera
se abarca de cal a arena
pero aún es pronto
aún es ahora y hierve
de aunques y de peros
de yunques y de perros
cada uno lleva su proboscis
como apéndice prohibido
desinflado e inhibido
percatado por dos reinos

17.10.13

Soroche Guevara



siniestros helicópteros enlazan la ciudad
de cielo de hormigón del que se hunde
un alud de aspas militares
halando el aire que se revienta en el pulmón
helicóptero o avión

si alcanzan las alas débiles a levantar el vuelo
como un gorrión encastrado en la tormenta
es para tronar como opresores
como hendidos
en ausencia eterna de herramientas

hay algo que no cuadra en su verdad
en los pliegues angostos de lo verde
es un bostezo
apunamiento o apuñalamiento
falla de oxigenación

¿la adversidad empaña sus vidrios?
¿ve acaso la luz disminuida,
arriesgadamente neutra?

en los huecos se estrellan los golpes
de atmósfera enrarecida
en la grisácea luz que rocía cumbres
se comprueba la sequedad
el trato híbrido de la vida

Preludio cachaco



el chiste del antibiótico es como un gnomo descalzo
se intuye entre filtros tristes de nuestras vivencias
mañanas enteras café en mano olvidándose
intentando recordar como éramos cuando hermosos
cuando sanos
volteados de cuerpo entero en pro de la vida
y ahora que somos alacrán comiendo verdura
entrados en la pérdida habitual de nuestros días
encajados como nadie en la certera falta de aliento
de nuestro aun joven futuro
por más que hayamos recordado nuestras pataletas
los suspiros aflojados que se desquiciaban
por los alfileres delgados de las coincidencias
cuando el trino descomunal de la superficie
revela las incertidumbres de la profundidad
y se embisten entre ellos
elegantes muslos de alevín ardiendo
surgiendo fuentes de esos choques
nos volvemos esperanzados inútiles
abriendo un camino
aunque lo que es más hermoso
es que ese momento es de nadie
cuando aparece en un claro
de entre la melena penumbrosa del bosque
nada nace de la conciencia
sino la conciencia